Los elementos que están involucrados en una película de terror actúan como un estímulo para el cerebro, y liberan neurotransmisores que amplían la capacidad de pensar.
Ayudar a lidiar con el estrés
Los investigadores creen que asustarse con una película mejora el estado de ánimo y ayuda a sentirse mejor. Según el estudio, al optar voluntariamente por soportar una actividad aterradora o estresante, como lo es ver una película de terror, es probable que el cerebro envíe una sensación de éxito al finalizarla.
Aumentar la habilidad para enfrentar situaciones extremas
Al ver una película de terror, el cerebro recibe estímulos visuales de situaciones difíciles, e, inconscientemente, trata de encontrar formas de enfrentar tales escenarios.