La de Shauna es una historia de superación: “Si me mirasen, pensarías que soy una niña normal que hace cosas normales de niña con mi divertida y loca familia”, explicó la joven. Tiene dos hermanas mujeres y vive con su mamá en el estado de Florida.
“No soy una niña. Soy una mujer, una mujer de 22 años atrapada en el cuerpo de una niña de 8 años. Aunque físicamente no puedo crecer, deseo desesperadamente que me traten como a un adulto. Estoy trabajando en mi independencia", agrega.
"Aunque no haya evidencia concluyente de que la quimioterapia pueda ser la causante de la deformación severa de la glándula pituitaria de Shauna, se sabe que el tratamiento del cáncer ocasionalmente provocar problemas endocrinos en los pacientes", le explicaron a la familia.