Tomás explica: "Así le damos un correcto valor a los recursos naturales. El plástico, aún cuando no parece algo natural, viene en su mayoría de un derivado del petróleo, y darle un nuevo uso es en gran parte valorar el gran recurso que nos provee la naturaleza. Para mí lo más lindo de ver cómo un residuo vuelve a ser útil es que nos amigamos con la idea de que la naturaleza no tiene basura y de que nosotros, logrando darle un ciclo más ecoeficiente a los residuos, lo que terminamos haciendo es poner en valor los recursos de la naturaleza. No generamos residuos porque lo seguimos viendo como algo útil. Volvemos a ponerle valor a algo que parecía haberlo perdido".
Cómo hacer una ecobotella
Una botella de plástico. Podemos elegir cualquiera, pero si priorizamos que tengan un pico ancho vamos a facilitarnos aún más la tarea de colocar todos los plásticos dentro. (Por ejemplo, en el caso de los bidones).
Un palito duro, nuestra "varita mágica". Puede ser de madera o de cualquier material, pero que sea lo suficientemente duro como para empujar los residuos y ayudarnos a hacer espacio.
La idea es meter en la botella nuestros residuos plásticos y ayudarnos del palito empujador para que queden apelmazados. Esto nos permite meter muchos plásticos en muy poco espacio. Tomás explica en el video: "Esto optimiza no sólo el transporte, sino el espacio que le destinamos en nuestras propias casas".