Las que requieren lavado manual son las almohadas de espuma que son más delicadas y el lavado a máquina puede deformar su estructura o dañarlas. Estas requieren una limpieza manual cuidadosa con agua y un detergente suave, evitando frotar excesivamente.
Manchas
Las manchas visibles pueden tratarse antes del lavado completo con un poco de detergente o un quitamanchas adecuado, siempre probando primero en una zona poco visible.
El secado es quizás la etapa más crítica. La humedad residual en el interior puede generar mal olor, moho, pérdida de volumen y deformaciones.
Las almohadas de espuma deben secarse al aire libre en un lugar bien ventilado, pero alejadas del calor directo y la luz solar intensa, que pueden degradar el material.
Para prolongar la limpieza entre lavados, se sugiere utilizar protectores de almohada debajo de la funda, ventilar la ropa de cama regularmente y evitar acostarse con el cabello mojado.