Hidrátate
Beber suficiente agua es uno de los pasos más sencillos que puedes tomar para reducir el mal aliento. Cuando tu boca no tiene suficiente humectación para producir saliva, pueden desarrollarse bacterias que causan olor. Los efectos secundarios de algunos medicamentos, trastornos o enfermedades pueden privarte de la humectación necesaria, pero no beber suficiente agua también puede contribuir a tener la boca seca en personas sanas.
Mantenerse hidratado es importante, particularmente antes y después de hacer ejercicio pesado, cuando la respiración rápida intensifica la boca seca. Aunque es una práctica sana en sí, asegúrate de tomar agua en cuanto te despiertes. La boca seca puede ocurrir mientras duermes, así que hidratarse al despertar te dará ventaja sobre una noche entera de bacterias recolectadas.
Lávate los dientes y usa el hilo dental
Cepillarte los dientes a diario junto con el uso del hilo dental son las acciones más importantes que puedes tomar para combatir el mal aliento. Según la Asociación Dental Americana (ADA), si no te cepillas los dientes ni usas el hilo dental a diario, las partículas de alimentos permanecen en tu boca causando el mal aliento. Así que se recomienda que te cepilles los dientes dos veces al día durante al menos dos minutos.
Actualmente, el uso del hilo dental se ha vuelto una parte integral de la rutina de cuidados orales diarios y la Asociación Dental Americana recomienda que se use el hilo dental al menos dos veces al día. El uso correcto del hilo dental después de cada comida de manera consistente reduce la placa, las bacterias, y las partículas de alimento que causan olor. El uso de hilo dental también ayuda a detener las enfermedades periodontales, otra causa del mal aliento.