A 10 años del accidente que marcó un hito en las causas por muertes en el tránsito: Cortez, libre y habilitado para manejar
/// Por María Eugenia Vega
En aquella vereda de calle Comandante Cabot, quedó el alma de Celeste. Su caso significó un antes y un después en los procesos de Justicia en la provincia por los ribetes que presentó. Es que cuando todo indicaba que Gustavo Cortez, el joven que la mató con su auto, iba a quedar libre y pagaría fácilmente su pena con una probation, la lucha incansable de la familia de Celeste logró un giro inesperado. Así fue como el joven que conducía ebrio la mañana del 26 de agosto de 2009, con exceso de velocidad, pasó 3 años y 8 meses en prisión, tal como lo determinó la sala II de la Cámara Penal.
Él ya está libre. Después de lo importante que significó para la familia de Celeste conseguir que pasara sus días purgando su pena entre rejas, ya puede manejar. Gustavo Cortez se había mostrado arrepentido en el Penal, pero cometió otro error. Sus palabras no fueron las adecuadas. En diálogo con este medio, el joven dijo que "si Celeste no hubiera ido a trabajar esa mañana, no habría tenido el accidente". Esa frase lastimó aún más esa profunda herida de los allegados de la víctima. Cortez fue fuertemente criticado por la opinión pública y no es para menos. El auto que manejaba cerca de las 9 de la mañana, cuando terminó quitándole la vida a la joven de 19 años, había levantado gran velocidad y la alcoholemia marcó que él tenía 1,34 de alcohol en su sangre.
Dos puntos relevantes de los que se valió el juez Eduardo Gil para girar el timón de la causa que había ingresado al juzgado correccional como Homicidio Culposo; entonces, fue condenado por Dolo Eventual, el 26 de abril de 2011 y ese calificación le valió la cárcel. Lo que sucede es que esto se gestó antes de la modificación del artículo 84 del Código Penal que contempla el endurecimiento de las penas a conductores con severas muestras de negligencia, imprudencia y desvergüenza al volante. En ese momento, tampoco existía la culpa temeraria y por eso, Cortez fue preso recién el 15 de mayo de 2012, cuando la sentencia quedó firme.
Cumpliendo con buena conducta, mostrándose arrepentido ante su abogado defensor y frente a los profesionales psicológicos, la jueza Margarita Camus le otorgó las salidas transitorias en agosto de 2014. Su beneficio contemplaba visitas a su casa los martes y jueves de 7 a 21 horas, luego regresaba al penal. Más tarde, esa benevolencia judicial llevó a que pudiese recibir la semilibertad y quedó finalmente libre a principios de 2016.
Aunque ya hay pena cumplida, inclusive, los años de inhabilitación para conducir (eran 6) ya no corren para Cortez, la familia de Celeste no encontró consuelo por causa de la irresponsabilidad de un joven que no tomó conciencia a la hora de manejar.
"10 años de tu partida física. Sólo vos y yo sabemos lo que daría para volver a estar a tu lado. 10 años que mi corazón llora y mi cabeza no deja de recordarte. Te amé, amo y amaré por siempre mi Bello Ángel", el mensaje de su hermano Sebastián sigue llorando la pena eterna. Celeste no está, Gustavo está libre y cada año, decenas de conductores repiten los mismos errores. No hay descanso en paz para las víctimas de accidentes de tránsito. Perdón Celeste.