La condena a tres años de prisión a Claudio Rosemblat por ingresar de forma remota -e ilegal- a la computadora de una adolescente para robarle fotos privadas y luego subirlas a la web es el último caso público de este tipo de extorsión.
En general el "porno vengativo" engloba a hechos en Internet o en algún tipo de mensajería instantánea en donde la víctima aparece vinculada a contenidos sexuales explícitos que hayan sido difundidos sin su consentimiento y con el fin de causarle algún perjuicio.
El fiscal Horacio Azzolin, a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia, aseguró que desde dicho órgano judicial notaron en general "un crecimiento de delitos facilitados por Internet", y destacó que si bien dentro del universo de delitos informáticos denunciados no está entre los principales, el hecho de que no se denuncien no significa que no existan.
"En general hay casos de denuncias sobre exparejas que roban fotos de un teléfono porque tienen acceso al dispositivo o la clave. Algo similar pero más común son los casos que, vulgarmente, se conoce como hackeos a distancia con fines extorsivos", subrayó Azzolin.
Un caso mediático fue el de "Camus Hacker", un joven condenado a tres años de prisión que se hizo conocido en los medios nacionales por extorsionar y difundir en Twitter fotos íntimas de actrices, modelos y vedettes.
En Argentina no hay una ley que penalice estos casos, pero la situación es distinta en otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, la venganza porno está legislada en 34 estados, al igual que en el Reino Unido, donde el uso de esta norma se estrenó a mediados de 2015 con la condena a prisión del joven Jason Asagba, de 21 años, encontrado culpable de publicar en redes sociales imágenes íntimas de una mujer de 20 años, sin su consentimiento.
Este tipo de prácticas también está penado con normas específicas en países tan disímiles como Filipinas, Israel, Australia o varios países de Europa.
Fuente: tn