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Unión descendió a la B Nacional

Perdió frente a San Lorenzo por 4 a 2 y decretó su sexto descenso a la B Nacional. Gonzalo Verón (2), Alan Ruiz y Franco Jara anotaron para el elenco de Antonio Pizzi, en tanto Andrés Franzoia consiguió los tantos del conjunto rojiblanco. Fotos y videos.  

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Con el pitazo inicial de Saúl Laverni, Unión estaba condenado a perder la categoría por sexta vez en su historia. El gol de Gonzalo Verón, a los 2’ de comenzado el duelo, lo terminó de hundir en la “B” Nacional, luego de dos años en la máxima categoría del fútbol argentino. Y cuando llegó, a los 14’, el segundo del Cuervo y el segundo del número 30 en su cuenta personal, lo único que restaba por pedir era que la vuelta sea con decoro.

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Decir que San Lorenzo fue, por la victoria de anoche ante el Tatengue en el duelo que cerró la fecha 15 –poco bonita por cierto–, el verdugo del conjunto de Facundo Sava, sería darle demasiada trascendencia a los de Boedo, que sólo por los caprichos del fixture fueron determinantes en la suerte del Rojiblanco.

El descenso de Unión, luego de la pobre campaña que hizo el equipo en el Torneo Inicial, era casi imposible de evitar. La primera temporada se había cerrado con lo justo: 50 puntos, 25 en cada certamen, para la permanencia. Después, vino un torneo sin victorias en el que se sumaron siete unidades. Fue en el Inicial 2012 cuando Unión recibió su sentencia. Con una cosecha tan pobre, producto del desmantelamiento del plantel y la poca puntería a la hora de traer refuerzos, el regresar a la “B” era cuestión de tiempo.

En ese proceso, Frank Kudelka, artífice del último ascenso, dejó de ser el entrenador tatengue luego de las cinco derrotas consecutivas con las cuales el elenco de la Avenida dio inicio a la competencia. Quien llegó, con intenciones de torcer el rumbo antes de que sea demasiado tarde, fue Nery Pumpido, otro hombre de la casa. Pero quien fuera campeón del mundo no le encontró la vuelta. Aunque cortó la racha de caídas al hilo, no logró que su equipo sume de a tres. Lo dicho antes, sólo siete igualdades para despedirse luego del 1-1 con Racing en el 15 de Abril, un 7 de diciembre de 2012.

Para concluir la temporada, llegó Facundo Sava. Salvar al Tate era un milagro aunque desde el cuerpo técnico y el plantel nunca se dieron por vencidos. Lo mejor en lo que va del ciclo del Colorado fue la victoria por 3 a 1 ante Boca que le permitió cortar una serie de 26 duelos sin ganar. La tercera peor racha en el fútbol argentino, la más negra en la historia del Rojiblanco. Lo que aún hoy es una deuda son los triunfos en casa, donde Unión no gana desde hace más de un año.

La vergüenza deportiva que se le podía reclamar a estos jugadores llegó de la mano de Andrés Franzoia, que igualó el duelo con su doblete. En la primera, a la jugada la armó el pibe Cavallaro –uno de los pocos de las inferiores que se asentó y sumó experiencia– y dejó mano a mano al goleador del Tate en el final para que descuente con un remate cruzado. En la segunda, capturó un rebote tras un tiro libre y puso el 2-2.

En el complemento, el dueño de casa fue el que más buscó. Tuvo varias chances para llevarse el triunfo que tanto necesitaba, pero entre Limia y la mala puntería de los locales, no lograba ponerse en ventaja. Hasta que a los 42’, cuando más perdido estaba, Alan Ruiz sacó un zurdazo imposible para el uno santafesino, y no sólo le dio tres puntos a su elenco, sino que fue también el último empujón para el Rojiblanco. El tanto de Franco Jara, a los 46’, será anecdótico.

Con el pitazo final, Unión perdió definitivamente lo que le costó ocho años conseguir. En menos de seis meses, el Tatengue tiró por la borda el ascenso que había logrado en 2011. Los errores en el manejo dirigencial, sin dejar de lado las renuncias de una parte de la comisión que mostraron las fracturas internas entre los sectores liderados por Luis Spahn y Jorge Molina, el mal manejo del plantel al dejar ir a Paulo Rosales, Jorge Velázquez, Enrique Bologna entre otros y las malas incorporaciones (sólo basta citar el ejemplo de Cristian Núñez) son algunos de los puntos que explican este presente.

Para colmo, Unión se despedirá de Primera jugando un clásico a puertas cerradas porque, entre otros motivos, su estadio –en el cual se avanzó muy poco en la remodelación– no está en condiciones de albergar un duelo de alto riesgo. A ello hay que sumarle la falta de capacidad de la dirigencia para darle pelea a los violentos –no hay ni un identificado de los incidentes en el derby jugado en el Brigadier López–y la crisis deportiva que ayer llegó a su punto máximo con el descenso.

Ocho años estuvo Unión luchando por volver. Ocho años esperaron sus hinchas para ver a su equipo en Primera División. Ese proceso se perdió en mucho menos, ese proceso culminó 10 años después con el sexto descenso. La debacle comenzó hace menos de doce meses y ayer, con la caída 4-2 ante el Cuervo, se escribió el último capítulo de esta triste, lamentable y repetida historia.