San Juan 8 > Ovación

Una chance dorada

Rubén Forestello fue presentado como nuevo entrenador Sabalero y mañana comenzará a trabajar con el plantel. “Gracias a Dios estoy acá, nadie me regaló esta posibilidad de dirigir a Colón”, manifestó el Yagui.

Mariano Cassanello

ovacion@unosantafe.com.ar

Te puede interesar...

Este lunes, pasado el mediodía, Rubén Forestello fue presentado como nuevo entrenador de Colón. El lugar fue la sala de conferencias del Hotel de Campo y el que coordinó la charla con la prensa, fue Pedro Eusebio, el Secretario de Actas e Información Pública de la institución rojinegra, también estuvieron otros dirigentes como el caso del vicepresidente Rubén Moncagatta. El presidente Germán Lerche no se hizo presente ya que se encuentra en Capital Federal resolviendo algunas cuestiones como por ejemplo la llegada de César Luis Menotti.

La conferencia de prensa se extendió por más de media hora, y el flamante técnico respondió a todas las requisitorias periodísticas incluyendo varios nombres propios, de jugadores que tuvo en San Martín de San Juan, como así también de otros que conformar el actual plantel Sabalero.

En el arranque de la charla contó los detalles de su incorporación: “La posibilidad de dirigir a Colón se dio de manera muy rápida, antes de reunirme con el presidente (Lerche) que fue el viernes o sábado a la mañana hicieron diferentes averiguaciones sobre mi persona. La sensación que tengo es de una nueva responsabilidad, de una oportunidad más para el crecimiento de mi carrera. Esperemos estar tranquilos, trabajar como siempre y realizar una buena campaña”, aseguró.

En cuanto a la radiografía que tiene del plantel que va a conducir a partir de mañana aseguró: “Me estoy interiorizando de todo, soy consciente que algunos jugadores van a partir, otros que tienen contrato con la institución y que debo charlar para saber que piensan de este nuevo proyecto. No obstante, sé que hay jerarquía en el plantel y jugadores importantes, más allá de un pasaje deportivo que no finalizó como pretendían. Tendré que observar que ganas tienen de permanecer en Colón y a partir de ahí tomar decisiones”.

A la hora de referirse a Menotti que fue quien recomendó su contratación y al manejo con el plantel opinó: “Desde ya que le estoy muy agradecido a César por sus palabras. Yo tomo esta oportunidad y la comparo con una familia, en donde si hacés las cosas bien, vas a perdurar en el tiempo. Y si no trabajo, no me responsabilizo y le fundamento las decisiones a los jugadores me va a ir mal. Ahora no es como antes, si uno no hace las cosas bien, al tercer o cuarto partido los futbolistas le piden a los dirigentes que te echen. Y no quiere decir que los jugadores sean amigos de los dirigentes, pero es una manera de cuidar su trabajo”.

Y agregó: “Ellos no ponen ni sacan técnicos, pero si como entrenador no tenés diálogo con el jugador algo se rompe. Por eso estoy con toda la tranquilidad del mundo de saber que llegué a Colón acertando y equivocándome a diario y lo seguiré haciendo. Sabiendo que nadie me regaló nada y que esta oportunidad me la dio gente cercana, pero mi llegada a Colón no fue por el trabajo de un día al otro. Me gusta el desafío, y sé que estoy al frente de una gran responsabilidad”.

Sobre su conocimiento previo de lo que hizo Colón en los últimos tiempos, el Yagui aseguró: “Viene de una campaña no muy buena y la mejor en los últimos tiempos fue con Mario Sciacqua, con quien también estuve hablando hace un rato. Es una gran oportunidad para mí, pero no modificará en nada mi vida porque llevaré a cabo lo que siempre hice y lo que pienso como estilo de vida. En el fútbol aprendemos todos los días. Yo nunca pensé que Colón esté institucionalmente, como está. Tiene un predio maravilloso, está estructurado para que a cualquier persona que venga le vaya muy bien y si todos los jugadores supieran de todo lo que acabo de ver, se vendrían corriendo para jugar acá. Por eso, no hay excusas, estoy en un club que tiene todo y sólo debo ponerme a trabajar”.

Uno de los méritos que tuvo Forestello en su paso como entrenador del Santo sanjuanino fue precisamente su vocación ofensiva a la hora de encarar los partidos, y la intención permanente de jugar, que lo llevó a ser muy elogiado por el ambiente del fútbol.

De su estilo futbolístico manifestó: “Todos los entrenadores quieren ganar, desgraciadamente es así, si no ganás al menos debés empatar. La única manera de perder y que la gente se vaya conforme es que los jugadores del pasto hacia afuera, se entreguen al máximo e intenten jugar bien. Esa es mi responsabilidad como entrenador, obviamente que deseo que Colón sea protagonista, no solo de local, sino también de visitante. Pero eso tiene que ver con el pensamiento de los jugadores, hoy por hoy no sé si los jugadores están con esa predisposición y determinación para realizarlo”.

Y lo fundamentó: “Si yo vengo acá a cuidar, cuidar y cuidar, me voy a ir igual. Yo no me quiero ir de Colón, deseo comenzar el primer partido con la esperanza de ganar, a mí no me regalaron Colón. Cuando camino por este predio digo ’A mierda’, yo estoy muy feliz, no faltan canchas de entrenamientos, ni gimnasios. La gente de Colón tiene que estar orgullosa de este predio, que no lo tiene casi nadie en el fútbol argentino. A mí me asombró las instalaciones que tiene, las posibilidades laborales que tenemos como entrenador. Lo demás es fútbol y tenemos que ganar, si lo hago me quedaré y si pierdo me tendré que ir. Pero laburando, no me queda otra, gracias a Dios estoy en Colón, es un excelente momento en mi carrera como entrenador y una enorme posibilidad”.