Luego de algunas horas donde Lenhardt permitió a los menores amigos de su hija fumar marihuana y consumir alcohol en abundancia, la docente tuvo sexo con un adolescente de 18 años en el baño de su propiedad contiguo al living donde los demás continuaban con el juego sexual.
Visiblemente ebria, la mujer no quedó conforme y continuó con sus deseos sexuales incluso delante de su hija y el resto de los presentes. En determinado momento, les dijo a todos: "Todavía estoy excitada", subió a su habitación, trajo consigo juguetes sexuales y comenzó a utilizarlos frente a los invitados, que no podían creer lo que veían, pero festejaban. Al cabo de un rato, decidió acostarse en su cama.Pero el condenable hecho no terminó allí. Luego de quedarse dormida en su dormitorio, la mujer se despertó al sentir que uno de los adolescentes estaba penetrándola. Al principio, según el informe presentado por la Oficina del Sheriff, creyó que se trataba del joven con quien había tenido sexo en el baño. Sin embargo, luego de un rato percibió que se trataba del novio de su hija, de 16 años.La vida de Lenhardt cambió por completo en 2011, cuando su marido James -marine- regresó de Irak con un severo trastorno de estrés postraumático. La convivencia entre ambos se hizo imposible y decidieron romper su relación en 2014. Separados, la mujer se volcó al alcohol luego de no haber probado nunca una gota de bebida por su condición de mormón. También comenzó a ser una adicta al sexo y a la pornografía. Hasta llegó a compartir con amigos imágenes de su hija teniendo relaciones con su novio. Por tal motivo, la ex maestra buscó ayuda en su iglesia de la comunidad mormona para escapar del alcohol, las drogas y el sexo. (Infobae).