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Tras un robo, reponer el blíndex de una puerta cuesta al menos $1.500

En las últimas semanas, una de las metodologías más frecuentes en los asaltos a comercios implicó la rotura de vidrios para ingresar a los mismos. A veces ese gasto es mayor que el botín del ladrón

En la madrugada del jueves, delincuentes rompieron las vidrieras de una pinturería en Facundo Zuviría y Calcena y de la panadería Franco Colella de Marcial Candioti y Balcarce. Estos son sólo ejemplos de una metodología que se repite día a día en toda la ciudad y que genera, además de la pérdida de los elementos robados, un gasto ineludible por la reparación del blíndex.

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En muchos casos el costo de los arreglos es superior incluso al valor del botín con el cual se alzaron los ladrones. El daño se prolonga incluso cuando el vidrio roto es de un tamaño especial y demora al menos dos semanas en llegar a Santa Fe, porque en esos casos el comerciante debe afrontar la custodia del local o invertir en una solución temporal hasta tanto se solucione el faltante.

En diálogo con Diario UNO, Natalia, de Vidriería Barbieri, brindó algunos detalles que permiten conocer con mayor precisión el gasto al que se enfrentan los responsables de un comercio ante este tipo de situaciones.

“El blíndex tiene 10 milímetros de ancho. Es lo más utilizado por los comercios. En general, se cobra por metro cuadrado y por el trabajo que hay que hacer. Los presupuestos son siempre personalizados”, explicó.

En cuanto al precio del metro cuadrado de blíndex, Natalia ejemplificó: “Una puerta, de un paño, de tamaño estándar cuesta más o menos 1.500 pesos. Eso es sólo el vidrio. Si hay que sumarle herrajes, manija, frenos y demás, completo, cuesta alrededor de 3.200 pesos”.

En la mayoría de los casos, el comerciante sólo necesita reponer el vidrio; pero si el delincuente se lleva además el resto de los componentes –para vender el metal–, no le queda otra opción que pensar en el segundo presupuesto.

“Nosotros siempre recomendamos que traten de utilizar medidas estándar para puertas y vidrieras, porque es lo que se puede reponer en el día. Si son medidas de vidrieras especiales no se hacen en Santa Fe, hay que mandarlas a hacer a Buenos Aires y demoran en llegar entre 15 y 20 días”, detalló.

—Teniendo en cuenta la cantidad de robos con rotura de vidrios, ¿qué otras alternativas tienen los comerciantes?

—En cuanto a vidrios, están empezando a pedir más los laminados. Son dos vidrios, pegados por una lámina, que al romperse no se caen. Es un sistema similar al del parabrisas de los autos. Eso le da más tiempo al comerciante para cambiar el vidrio.

—¿Qué precios tienen los vidrios laminados?

—En realidad, vienen de distinto grosor. El más fino es de seis milímetros (dos vidrios de tres, unidos) y cuesta alrededor de 460 pesos el metro cuadrado. Después le sigue el de ocho milímetros, que vale unos 570 pesos el metro cuadrado. El de 10 milímetros cuesta cerca de 650 pesos el metro cuadrado. Este tipo de vidrios es el que se está utilizando mucho para las escuelas y para las vidrieras de los comercios.

Como aclaración, Natalia señaló que el vidrio laminado no puede utilizarse para puertas y aclara: “Las puertas tienen que ser sí o sí de vidrio templado, que es cuatro veces más resistente que el normal; porque lleva el freno y soporta otro tipo de movimiento”.

Seguro y rejas

Por otra parte, la vendedora indicó que “hay muchos comerciantes que, incluso antes de abrir su local, colocan rejas y contratan un seguro que incluye los vidrios; entonces directamente nos piden la factura y les reponen el dinero”.

—¿Cuánto demora la colocación de una puerta de blíndex?

—La mayoría de los comercios lo hacemos en el día y tratamos de que sea siempre lo antes posible, porque entendemos la urgencia del cliente.

—¿Han tenido muchos pedidos por robos en el último tiempo?

—Sí, muchos. Es más, hoy (por ayer) estamos reponiendo puerta en dos comercios distintos. Es algo muy frecuente en Santa Fe.

La frecuencia quizás escapa a los ojos del lector o de cualquier ciudadano, porque a los medios de comunicación sólo llegan algunos de los robos que incluyeron rotura de vidrios; muchos menos de los que realmente suceden sin que los dueños decidan hacerlo público.

En las últimas cuatro semanas, Diario UNO publicó en sus páginas al menos una decena de casos de blíndex rotos en ocasión de robo. En zona céntrica, en avenida Facundo Zuviría, en General Paz, en barrio Mariano Comas, en Candioti, en Bulevar; los hechos se reiteran calcados en cuanto al modo de operar delictivo.

En algunos comercios, las rejas impidieron el acceso a los ladrones, que tras romper el vidrio se alzaron con aquello que podían alcanzar con sus brazos; pero sin acceder al inmueble.

En la mayoría, la alarma o la denuncia de algún vecino que oyó el estallido de la vidriera, convocaron a la Policía y a los propietarios al lugar del hecho.