En un partido electrizante, los teutones pudieron doblegar a los italianos a fuerza de contraataques y remates de cerca del arco. Con jugadores que estaban por demás motivados, el resultado terminó siendo la noticia más relevante en lo que va del Mundial.
Dos jugadores de Alemania estuvieron afilados a la hora de definir: Lucas Karschau y Sergio Perreira, convirtiendo tres goles cada uno. Italia, que no es la misma Italia de mundiales atrás, mantuvo el orden hasta que sintió el desgaste y tuvo que salir a quemar las naves, regalando espacios sensibles en su defensa. La "azurra" siempre fue desde atrás, en el partido y en el marcador. Estuvo un gol abajo todo el encuentro, hasta el final, nunca pudo ser ganador en alguna instancia del marcador.Alemania estuvo en semifinales en el Mundial del 78 y vuelve a ese lugar con casi cuarenta años en sus espaldas, ahora lo espera España, pero por lo menos ya sabe lo que es bajar a una potencia.