Es común que los saquitos de té contengan también parte de la corteza interior del árbol. De hecho, hay constancias de que las flores, las hojas y la corteza del tilo han sido usados de manera medicinal desde hace cientos de años en todo el mundo.
El portal Nutrición y Farmacia detalla su composición: cada 100 gramos de flores y hojas de tilo hay que contar 0.55 gramos de fibra, 0.2 de grasa y 0.2 de proteína. Más 10 miligramos de sodio, 16 de potasio, 3 de fósforo, 0.17 de hierro, 3 de calcio.
Para qué sirve el té de tilo
Según un estudio de la Universidad de Michigan publicado en su web, los principios activos del aceite esencial de tilo son flavonoides y glucósidos. Tradicionalmente se ha utilizado el té de tilo para aliviar afecciones gastrointestinales y la tensión nerviosa.
Si bien el té de tilo se vende en saquitos en cualquier supermercado, quien tiene un árbol cerca puede hacerlo con sus flores u hojas secas.
Cómo hacer un té de tilo teniendo un árbol
- Para una taza de té:
- Colocar en una tetera entre 2 y 4 cucharadas de flores u hojas secas (o mezcla).
- Verter encima agua a 95° de temperatura (hervir el agua y dejarla reposar un minuto antes de agregarla a la tetera) y dejar reposar 15 minutos.
- Colar sobre una taza y beberlo caliente o frío.
- Se lo recomienda para tratar la ansiedad, el insomnio, bajar la presión arterial, gripes y resfríos, alergias, tensión muscular, inflamaciones, vómitos y sudoración excesiva.
- Aunque no hay demasiada evidencia científica acerca de estos efectos, sí hay un acervo cultural y popular que avala su uso para aliviar el ánimo exaltado y sus consecuencias físicas y psíquicas.