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“Si no se reconoce el problema, es difícil encontrar la solución”

El Gobierno convocó a las entidades del campo por separado y la mesa de enlace ya rechazó la convocatoria. El presidente de Coninagro Santa Fe calificó al llamado oficial de “acción dilatoria”.

Hipólito Ruiz

Diario UNO de Santa Fe

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Luego de que empezara a tomar fuerza la iniciativa de los productores de no vender soja como medida de protesta ante la, según las entidades agropecuarias, “excesiva presión fiscal”, el martes pasado el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar, anunció la convocatoria (ver aparte) a las entidades que integran la mesa de enlace para recibirlas en marzo, pero por separado. La iniciativa oficial no colmó las expectativas de los dirigentes agropecuarios.

En diálogo con Diario UNO el presidente de Coninagro Santa Fe, Roberto Cerutti, aclaró sobre la asistencia al posible encuentro que “si la convocatoria es por separado, no. Si es en conjunto, sí”.

Al ser consultado por qué establecían esa condición, Cerutti dijo: “Lo que pasa es que los problemas del campo son uno solo, más allá de que los productores estén enrolados en una u otra organización. Nosotros le pedimos una audiencia al ministro Yauhar hace más de un año y nunca tuvimos respuesta.

—A esta convocatoria del Gobierno, ¿ustedes la ven más como un intento de división que como una posibilidad de diálogo?

—Ya lo dice el viejo dicho: “Divide y reinarás”. La mesa de enlace se constituyó para unificar el tratamiento de los problemas del sector agropecuario. Esta convocatoria está hecha para ganar tiempo. Es una dilación. Al Gobierno no le cuesta nada convocarnos a todos juntos.

—Del otro lado se puede aducir lo mismo, ¿qué les cuesta a las organizaciones sentarse a dialogar por separado?

—Es que el pedido de audiencia lo hicimos nosotros como mesa de enlace. El Gobierno no nos llamó a nosotros. Las organizaciones estamos abiertas al diálogo, pero tenemos que estar todos sentados en la mesa. Nosotros conocemos cuáles son nuestras obligaciones y cuáles son nuestros derechos; y no es una actitud caprichosa ni nada por el estilo. Nuestra actitud es la de ciudadanos que están preocupados por el rumbo que están tomando algunas cosas y que nos van a perjudicar a la sociedad en su conjunto, de la cual formamos parte.

—¿Por qué cree que se tardó tanto en convocar a las organizaciones?

—Eso habría que preguntárselo a los funcionarios del Gobierno. Nosotros creemos que es parte de un capricho de apostar a más y más. Realmente no lo entendemos, visto desde el sentido común y de la razonabilidad es muy difícil entender. Incluso nosotros en la última reunión cuando se decía que íbamos a ir a un paro y nuestras bases nos estaban pidiendo eso, nosotros decíamos que no, que estábamos dispuestos a conversar. Nosotros dijimos que no queríamos confrontar. Para eso hemos pedido la audiencia al ministro. Cuando nos escuchen vamos a hablar como personas civilizadas, vamos a encontrar soluciones a los problemas. Pero lo primero que hay que hacer para solucionar un problema, es reconocer que el problema existe. Si no lo hacemos es difícil buscar la solución.

—¿Van a continuar apoyando la medida de fuerza de no vender soja?

—Eso es algo muy difícil de sostener. La idea surgió en la reunión de productores que se hizo en la localidad de Pehuajó (provincia de Buenos Aires) la semana pasada, pero la soja que puede tener guardada algún productor es un ahorro que no lo puede tener en moneda porque no vale nada. Tarde o temprano esa soja se va a tener que vender.