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"Seres protectores": cómo invocar al Ángel Guardián

Es una presencia que nos acompaña y asiste a lo largo de la vida. La angióloga Nadir Otermin Hamed nos da consejos para "llamarlo" y que permanezca a nuestro lado.

Si nos sentimos solos, tristes o preocupados, él está ahí, asistiéndonos, cuidándonos y protegiéndonos. El Ángel Guardián es una presencia que nos acompaña desde que nacemos y guía espiritualmente nuestras vidas.
Si bien muchos descreen de su existencia, lo cierto es que se lo menciona en muchos escritos de teología y su figura está presente en todas las religiones. Invocar a nuestro Ángel Guardián una forma de devolverle al Universo todo lo que generosamente nos da. El llamado es una energía que generamos para atraerlos y tiene que surgir como una verdadera necesidad interior, porque es una convocatoria que puede cambiar nuestra vida y nuestras relaciones, además de modificar y mejorar nuestra personalidad.La invocación y su práctica hacen que la personalidad y el alma se fundan en una unidad combinada y concentrada. Esto es algo que genera una intensa sensación de realidad, de entusiasmo por la vida y produce, también, una energía radiante, magnética y dinámica.Siempre que nos sintamos solos, angustiados o enfermos, podemos llamar a nuestro Ángel, que nos ayudará y escuchará. Se los puede invocar, también, en casos de peligro o para que nos dé valor al afrontar compromisos importantes o situaciones límite.Asimismo, se los puede convocar para proteger a nuestros seres queridos, para que ayude a vencer cualquier sentimiento negativo, o para liberarse de viejas estructuras y renovar la energía. Paso a paso, cómo llamarloUna vez que logramos sentir la presencia de nuestro Ángel Guardián, debemos aferrarnos a ese "sentimiento" y, en los momentos difíciles, recordarlo y sentir que no estamos solos. Que cada situación complicada, por la cual la vida nos pone a prueba, la atravesamos acompañados por él.La invocación se realiza mediante una visualización, es decir, "crearlo mágicamente" utilizando nuestros poderes divinos con la asistencia de los Ángeles.El contacto con nuestro Ángel de la Guarda, tanto sea en forma visible como en sentir su presencia, requiere de una o varias sesiones invocatorias. Él nos hablará a través de nuestra voz interior, guiará nuestros pasos, corregirá nuestras actitudes y sentimientos negativos hasta que alcancemos el equilibrio físico, mental y espiritual necesario para hacer posible su aparición.La repetición permanente y diaria de esta llamada crea la voluntad continua de concentrarnos conscientemente en nuestra evolución.