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Sebastián Crismanich: "No me conformo, ahora voy por el mundial"

Ganador de la medalla dorada en Londres en su bautismo olímpico, Crismanich hizo el balance de su mejor año como taekwondista y ya se trazó nuevos objetivos para 2013.

Sebastián era Sebastián. Un ilustre desconocido incluso hasta en su Corrientes natal, pero en los últimos tiempos esta situación se modificó considerablemente: desfiló incansablemente por los medios de comunicación y también fue recibido con bombos y platillos en la Casa Rosada por la mismísima presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. Coronarse en Londres le cambió la vida, y de eso charló con INFOnews. El balance de un año soñado.

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Si bien en 2011 consiguió la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Querétaro y también el clasificatorio para los Juegos Olímpicos, en su última conferencia de prensa previa a la máxima cita del deporte mundial se enfrentó apenas a una decena de periodistas, y ahora viaja por el país dando clínicas para los más jóvenes. “Eso es lo más importante”, le cuenta a este portal Crismanich, y agrega: “Poder difundir un deporte tan lindo que antes de la repercusión de la medalla no tenía tanto alcance”.

“El Taekwondo por ahí no es tan conocido, quizás por eso no había tantas expectativas; igualmente nosotros confiábamos en que viajábamos para volver con la medalla. Trabajamos duro en pos de ese objetivo y no íbamos a ceder en la lucha”, contó Sebastián sus sensaciones previas a obtener el máximo galardón.

Sus condiciones en el mundo eran plenamente reconocidas. Él se sabía capaz de imponerse ante cualquier rival en la competencia. “Pudimos prepararnos a la altura de las circunstancias. La ayuda del ENARD fue importantísima, los deportistas nos enfocamos en el entrenamiento sin preocuparnos por buscar sponsors, competimos en torneos internacionales. Llegamos bien a los JJ.OO. Es como que todo se alineó y dependíamos de nosotros mismos y nuestras condiciones”, relató.

Así, el correntino partió rumbo a Inglaterra para cumplir su sueño. Se perdió la ceremonia inaugural porque desde el Comité Olímpico Argentino optaron por hacerlo viajar dos días antes de la competencia. Aprovechó el enojo, convirtiéndolo en fuerzas para lograr su cometido: volver a casa con el oro.

Crismanich no se queda quieto. De hecho, de regreso a casa y ya con la medalla ganada en un combate inolvidable ante el español Nicolás García Heme -en los últimos segundos pudo perder de no haberse decidido por cambiar la estrategia y volverse ultraofensivo-, no se acostó en las mieles del éxito.

Recuperado de los machucones, focalizó sus próximos objetivos. “Ya estoy pensando en el mundial del año que viene, pero antes quiero ganar los premios Olimpia”, contó a INFOnews cuando se realizó la entrevista, aunque finalmente el galardón quedó en manos del boxeador Sergio Maravilla Martínez, que se alzó con el título mundial de la CMB en septiembre pasado.

Después de haber conseguido el primer oro en una disciplina individual para el país tras 64 años del logro del maratonista Delfo Cabrera, Sebastián Crismanich no baja los brazos. Su exitoso bautismo olímpico lo obliga a dar lo mejor de sí para mantenerse en la élite. Fiel a su costumbre, dibuja nuevos objetivos en el horizonte a corto y a largo plazo, y lucha por cumplirlos. Éste Sebastián, reconocido, no tan distinto de aquél otro, guarda en su interior la misma esencia que lo llevó a la cima.

Fuente: INFOnews.