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“Santa Fe tiene mucha actividad científica volcada a la sociedad”

El decano de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas, Javier Lottersberger, se refirió al crecimiento de la investigación en la región. Este año la unidad académica celebra sus 40 años.

Victoria Rodríguez

Diario UNO Santa Fe

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La Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (FBCB UNL) comenzó a funcionar el 10 de abril de 1973. Sin embargo, desde 1961 la casa de estudios ya ofrecía la carrera de Bioquímica que le dio origen. Mucho ha pasado desde esos primeros años y hoy la unidad académica es la segunda con más ingresantes, muchos de los cuales son mujeres, además de haberse posicionado como un ámbito de referencia en materia de investigación.

A poco del inicio de un año de celebración pero también de reflexión y planificación, Diario UNO dialogó con el decano de la FBCB, Javier Lottersberger, sobre la consolidación del crecimiento institucional y las líneas de acción que se están desarrollando. La autoridad universitaria remarcó que se trabaja fuertemente en la vinculación con el medio y en el acompañamiento de los ingresantes para evitar la deserción y el desgranamiento.

Además habló del impacto que tiene para la ciudad contar con tres grandes universidades y diferentes institutos que se destacan en el ámbito científico. En ese sentido, señaló que los santafesinos conviven con la ciencia y ven cómo impacta en el quehacer cotidiano. Por lo tanto, el desafío de fomentar una cultura científica es un punto sobre el que ya se avanzó mucho, aunque quedan aspectos que deben ser profundizados.

—¿Cuáles son las expectativas de crecimiento para la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas?

—La facultad tiene una importante cantidad de líneas de trabajo que van continuamente generando resultados. Hace unos días un grupo que trabaja en Chagas recibió un premio muy importante. Es trascendental porque están trabajando en el desarrollo de una vacuna contra esa enfermedad, algo que no existe y es muy importante. En ese sentido se están obteniendo muy buenos resultados con el trabajo con la biotecnología aplicada a áreas de conocimiento como la salud y la agronomía, pero también con otras actividades. Por otro lado, también estamos haciendo un fuerte trabajo en lo que es la inserción social de la facultad. Se están desarrollando acciones con instituciones pero también con empresas y con el sector productivo en general. Estamos convencidos de que lo que hacemos tiene que salir, no puede quedar dentro de la facultad.

—¿Cómo se trabaja la articulación con el medio?

—Normalmente trabajamos con proyectos de extensión. Pero también nos vinculamos con instituciones para hacer un trabajo entre pares. Buscamos socios a los que les interese desarrollar determinadas líneas de trabajo. Por ejemplo, desde el año pasado estamos trabajando con la Municipalidad y el Concejo en alimentación saludable con chicos de diferentes escuelas. En la actualidad estamos trabajando con más de 100 instituciones de Santa Fe y la región, a través de distintas acciones.

En la actualidad, la FBCB trabaja en el centro y norte de la provincia, en localidades como Santa Fe, Ceres, Sunchales, Reconquista, Avellaneda, Rafaela. Además hay líneas de trabajo que llegan a Rosario y a la provincia de Entre Ríos. En esos lugares se trabaja con empresas a través de servicios o mediante proyectos de investigación pactados. “Si la empresa tiene alguna necesidad o una idea, nosotros tratamos de aportar la parte científico tecnológica para poder hacerla realidad, para desarrollar trabajos que solos no pueden”, marcó el decano.

Una facultad convocante

La formación de grado es el origen de toda facultad pero, en los últimos años, la FBCB ha incrementado su oferta académica con propuestas de pregrado, carreras a término y una gran variedad de posgrados. En ese sentido, la unidad académica ha tenido, este año, una gran cantidad de nuevos inscriptos, posicionándose como la segunda de la UNL con mayor número de ingresantes.

Cabe recordar que de la unidad académica también depende la Escuela Superior de Sanidad Ramón Carrillo. Entre ambas instituciones, este año sumaron a 1.119 nuevos alumnos, de los 6.803 ingresantes que tuvo la universidad.

“Tenemos, desde hace unos años, siete propuestas de grado que tienen mucha aceptación. Nuestras carreras están teniendo mucha aceptación y hay mucha inserción laboral para nuestros graduados. Tanto las carreras clásicas como los ciclos de licenciatura y las tecnicaturas están teniendo una inserción muy grande”, contó Lottersberger.

Y agregó: “También tenemos una oferta muy interesante de posgrado con un doctorado de más de 140 alumnos. Eso significa que egresan 20 o 22 doctores por año. Lo que hace que la cantidad de científicos que se forman es cada vez mayor”.

Al respecto manifestó que esa instancia de formación es importante no sólo para los egresados de la FBCB sino también para otros profesionales que encuentran opciones de capacitación y perfeccionamiento con un importante reconocimiento a nivel nacional.

“Nuestra veta académica es lo que sustenta nuestra actividad. Nadie podría hacer investigación al nivel que se hace sin hacer docencia y nadie podría hacer docencia sin hacer investigación”, marcó y siguió: “También es importante que nuestra oferta de carreras va amoldándose mucho a necesidades puntuales de algunos sectores porque la universidad tiene que dar respuesta a esas demandas. Un ejemplo es la Licenciatura en Enfermería y la formación de enfermeros universitarios junto a los gremios”.

Una cultura arraigada

A nivel nacional, uno de los grandes desafíos para los centros de investigación y las universidades es el desarrollo y la promoción de la cultura científica en la comunidad, el hecho de que se pueda entender la ciencia como necesaria para todos.

Consultado sobre cuál cree que es el camino para potenciar la relación entre la sociedad y la ciencia, el decano explicó: “Hay que pensar en la aplicación. Cuando empieza a generarse conocimiento que la gente ve y palpa, empieza a cambiar la forma de ver a la investigación. Cuando hace 20 años se incuba la primera empresa en una universidad pública, que fue Zeltek, una empresa biotecnológica que desarrolla medicamentos, Santa Fe tenía muy poco perfil farmacéutico. Hoy Santa Fe es una ciudad que, cuando uno ve los indicadores, lo que ha exportado en productos biotecnológicos es más de 23 millones de dólares. Y eso fue generado, básicamente, con la vinculación universidad-empresa. Y hoy hay casi 200 puestos de trabajo altamente calificados en el Parque Tecnológico trabajando en una empresa de proyección internacional”.

En ese sentido, también enumeró el trabajo que se ha hecho en el norte de la provincia para la atención y prevención de la enfermedad de Chagas y los avances logrados en nutrición y en el desarrollo de reactivos de diagnóstico. “Ésas son cosas que llegan a la gente, son productos que hoy están en el mercado. Y eso hace que los logros se acerquen a la gente. Y en eso también son importantes los medios de comunicación que pueden mostrar lo que se realiza. Eso hace que la gente entienda que lo que se hace en la universidad existe y sirve”, manifestó Lottersberger.

Por último, remarcó: “Yo creo que Santa Fe tiene el perfil de una ciudad con mucha actividad científica volcada a la sociedad. A la gente le interesa lo que pasa con la comunidad científica. Nosotros tenemos el Centro Científico Tecnológico Santa Fe del Conicet, que es uno de los más importantes del país y el Parque Tecnológico es un ejemplo a nivel nacional. Además, todas las facultades de la UNL tienen algo que las diferencia. Y eso hace que tengamos una ciudad donde la investigación científica está presente. La universidad tiene 40.000 alumnos, es casi el 10 por ciento de la población local. Nuestra ciudad es universitaria y eso hace que la gente se interese y conozca”.