Pedido de destitución de Caballero Vidal
Martes 14 de Noviembre de 2017

Un juez le pidió a Diputados que destituya a Caballero Vidal

El planteo llegó a la Legislatura y todo indica que los diputados lo removerán del cargo. Así, habrá otra vacante en el máximo tribunal y el cortista deberá declarar como imputado de delitos de lesa humanidad.

Se esperaba de un momento a otro y finalmente sucedió. El juez Federal Leopoldo Rago Gallo presentó en la Cámara de Diputados un pedido de destitución contra el ministro de la Corte de Justicia local Juan Carlos Caballero Vidal. El magistrado busca que lo saquen del cargo para que se quede sin fueros y poder indagarlo en una causa donde está acusado de cometer graves delitos durante la dictadura militar. El cortista quedó así al borde de la remoción, ya que es casi un hecho que los legisladores se harán eco del planteo.

El primero que había pedido la destitución de Caballero Vidal es el fiscal Federal Francisco Maldonado, quien lo imputó de hacerse el desentendido cuando en su época de juez de primera instancia a nivel provincial le denunciaron atrocidades cometidas por el Gobierno militar. Rago Gallo le hizo lugar y busca remover la protección constitucional que impide indagar a un cortista, para sentarlo en el banquillo de los acusados y poderlo investigar.

Los que tienen la última palabra son los diputados. Se deben organizar en las salas de juicio político y tras una breve investigación, tomar una resolución. De acuerdo a lo que dicen fuentes del parlamento local, el ánimo es darle a la Justicia todas las herramientas para que avance. Eso significa que es prácticamente seguro que removerán a Caballero Vidal, para que comparezca en la causa que lo tiene como imputado. Este es un hecho inédito en todo el país, ya que nunca un miembro de un máximo tribunal de Justicia llegó a esta instancia por estar sospechado de colaborar con la dictadura.

En ese caso, en el máximo tribunal de Justicia se produciría la segunda vacante en menos de un año. La anterior fue la que dejó Carlos Balaguer, quien dio un paso al costado para acogerse a los beneficios de la jubilación. En su lugar asumió en febrero Guillermo De Sanctis, para iniciar así una renovación histórica en un cuerpo sumamente cuestionado y sin cambios por más de dos décadas.

Hay una alternativa que a Caballero Vidal le ahorrará un dolor de cabeza, pero que ofrecería el mismo final: ser investigado como encubridor de los militares. Puede renunciar y jubilarse, para evitar el juicio político que seguro terminará en destitución. El cortista no quería saber nada al principio con este camino, pero familiares y amigos insisten con que es la mejor decisión y dicen que ahora lo está estudiando.

Si renuncia y pasa a retiro, el juicio político ya no tendría razón de ser y el proceso en la Legislatura pasaría a archivo por convertirse en abstracto. Y en ese mismo momento, un Caballero Vidal ya sin fueros debería presentarse a comparecer ante Rago Gallo.

Los hechos

Bajo la lupa de la Justicia Federal hay dos hechos que complican a Caballero Vidal. Los dos se refieren a su actuación como juez de la Sexta Denominación provincial, cuando en el país reinaban los años de plomo, a fines de los 70´ y principio de los 80´.

El primero salió a la luz por el testimonio que un abogado dio en el segundo megajuicio por delitos de lesa humanidad que se está llevando a cabo en la provincia. Era el letrado de Héctor Cevinelli y contó que cuando le denunció a Caballero Vidal que su cliente fue detenido, torturado y asaltado por la dictadura, el por entonces juez de primera instancia sacó una pistola, la puso arriba del escritorio y le dijo que se olvidara del caso.

El otro tiene que ver con la muerte de Ángel Carvajal. Los militares quisieron hacer creer al principio que se había suicidado, pero después hubo dudas y tomó fuerza la hipótesis de que falleció por las torturas que le propinaron. Caballero Vidal ordenó hacer una autopsia por pedido del RIM 22, aunque el abogado de la víctima, Carlos Bula, contó hace poco que no instruyó la investigación y todo quedó en la nada.

La encrucijada de Caballero Vidal: renunciar o ir a juicio político

Se espera que la Justicia Federal pida en estos días su destitución. El cortista evalúa si tiene sentido someterse a ese proceso y la posibilidad de jubilarse.

Por estas horas, casi que no hay nadie que arriesgue que Caballero Vidal seguirá siendo miembro de la Corte de Justicia. Todo indica que por un camino u otro, terminará fuera del máximo tribunal, sin fueros y declarando en la causa que lo tiene como imputado de haber cometido delitos de lesa humanidad durante el Gobierno militar. El juez Federal Leopoldo Rago Gallo tiene todo listo para pedir en Diputados su destitución y el cortista, al mismo tiempo, evalúa cortar camino, renunciar para jubilarse y evitarse así el desgaste de un juicio político en su contra.

"Me voy a defender", había dicho primero Caballero Vidal. Fue en junio, cuando el fiscal Federal Francisco Maldonado lo acusó de haber mirado para otro lado en su época de juez de primera instancia y no investigar delitos cometidos por los militares. Sus palabras demostraban que no quería saber nada con irse por voluntad propia, antes de estar con la espada de Damocles encima por un eventual juicio político en su contra.

La situación cambió. Fueron pasando los días y Caballero Vidal ya sabe que es casi seguro que Rago Gallo pedirá su destitución para sacarle los fueros y poderlo indagar (la Constitución dice que un funcionario con fueros no puede declarar como imputado) por graves delitos de lesa humanidad. También sabe que los diputados no harán oído sordo a ese pedido por dos motivos: entienden los legisladores que hay elementos de sospecha suficientes y no quieren quedar como los que traban la posibilidad de que la Justicia avance y se sepa la verdad.

El cortista ya tiene la jubilación asignada (desde hace tiempo cumple los requisitos) y fuentes calificadas dicen que está pensando en renunciar para pasar a retiro y que hasta movió algunos papeles. Afirman que su círculo íntimo, incluyendo a su familia, le aconseja tomar ese camino y no exponerse a un juicio político que tiene final contado, que no tiene sentido.

Las próximas horas serán clave. Por un lado, es prácticamente un hecho que Rago Gallo pedirá en estos días la destitución de Caballero Vidal a la Cámara de Diputados. Por el otro, el cortista analiza seguir la sugerencia de sus amigos y adelantarse, para que la sangre no llegue al río. Sólo resta saber quién moverá primero.

Un tema de peso en la decisión puede ser la remuneración que Caballero Vidal se llevaría a su casa después de ser cortista. Si se jubila ya, se asegura el 82 por ciento de su sueldo. Si es destituido, se irá con un haber ordinario porque así lo determina la ley para un magistrado que se removido.

En el medio, hubo otro elemento de desgaste para Caballero Vidal. En momentos en donde las profundas demoras para resolver las causas judiciales desatan cada vez más polémica entre los afectados, se conoció una auditoría que revela que es el más moroso de la Corte de Justicia. Una auditoría reveló que tiene más de 30 causas en su haber sin resolver y que algunas datan de los años 2008 y 2009.

Sus compañeros de cuerpo lo citaron y le "requirieron" que se ponga al día. Él no tuvo mejor idea que dar una explicación insólita, que lo dejó peor: que como fue ocho años presidente del Consejo de la Magistratura (tarea que les toca a todos los cortistas alguna vez), no tuvo tiempo en resolver las causas.

Más allá de la forma, renuncia o juicio político, Caballero Vidal tiene abierta una causa que lo podría llevar a prisión. A partir del testimonio de los abogados de dos víctimas de la dictadura, lo acusan de haber intimidado a uno con un arma en el escritorio para que se olvide de las torturas y los robos que sufrió su cliente y de no haber investigado el asesinato de una persona a mano de los militares. Por esos hechos, le imputan haber encubierto al régimen y ayudar a que esos crímenes queden impunes.

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