San Juan
Domingo 03 de Diciembre de 2017

Un cargo en la Corte: todos por él

La vacante que deja Caballero Vidal abre un abanico de posibilidades sobre lo que se viene en el Poder Judicial. Tal vez, solamente, un cargo a ocupar; quizás; la gran oportunidad de que algo cambie

Ya está, ya se fue, listo; era necesario. Juan Carlos Caballero Vidal, quien fuera el abogado personal de Jorge Alberto Escobar, el que lo defendió en el Juicio Político de 1992, y que diríamos de manera momentánea dejara fuera del poder al empresario; ya no es más Ministro de la Corte de Justicia. No hay precedentes de un caso similar. Está imputado en causas por delitos de Lesa Humanidad y nadie salió a sostenerle su historial, salvo por un esbozo de sus pares los Cortistas, que con su defensa mediática solo confirmaron ante la opinión pública lo que ya a nadie le sorprende: Son pares, son corporativos, son lo mismo. Será la Justicia, la que en el fuero Federal determine si es responsable o no. Ahora vendrá la danza de nombres sobre quienes podrían ocupar su cargo, una oportunidad que no se da todos los días y que a quien acceda le significaría llegar al máximo espacio de poder en la administración de Justicia.

El recambio de Caballero Vidal pone sobre el tapete, una vez más, la discusión sobre qué esperamos del Poder Judicial. ¿Seguirá todo igual?¿Seguiremos con una Justicia de medio día y con causas cajoneadas por más de 10 años sin resolver?¿Cuánto más hay que esperar para que reaccionen ante una dinámica social que avanza a velocidad "internet"?

Sea quien fuere el reemplazante tiene dos caminos. Dejarse llevar y poner el piloto automático para disfrutar de un jugoso haber que jamás en su vida gozará de las arcas de un Estado; o plantear ante sus pares la necesidad imperiosa de discutir la serie de reformas que necesita el Poder Judicial en San Juan.

No me atrevería a predecir qué es lo que puede ocurrir, cuál de los dos caminos, elija no solo él; sino toda la Corte; porque son los cinco miembros quienes deben tener la convicción de llevar adelante esos cambios. Lo único que pretendemos el resto de los mortales, es que la Administración de Justicia sea "justa" y para eso debe ser comprometida con la realidad y llegar a tiempo. Qué llamativo ¿no? Solo estamos pidiendo que cumplan con su deber. Este reclamo se presenta tan obvio; a nadie se le ocurriría pedirle a un panadero que haga pan, y que lo tenga todas las mañanas listo para la venta, a nadie se le ocurriría pedirle a un maestro que enseñe, o a un bombero que pague incendios... el solo hecho de ocupar ese lugar determina tajantemente que cumplan con su obligación. Lamentablemente en la Corte de Justicia pedimos a gritos que se ocupen de manera responsable de la misión por la que están en ese lugar, no estamos agregándoles ninguna labor extra. Es lo que tienen que hacer.

Una Justicia que trabaja medio día, difícilmente puede atender las miles de causas que ingresan mensualmente. Flagrancia, un sistema que trabaja sin descanso las 24 horas vino a enrostrar cómo debe ser el abordaje de esta realidad. Si no nos damos cuenta de ello, seguiremos siendo como el avestruz. Si lo pudo hacer flagrancia, ¿porqué razón no puede el resto?. Seguramente ante esta pregunta vendrán una decena de respuestas sobre las causas por las que no se puede, vendrán una lista completa de buenas intenciones que quedaron truncas vaya a saber porqué variable. Seguramente también vendrán en fila todos los que dicen: "Y qué querés si no tenemos gente".

Con la autoridad que nos confiere ser hijos de esta tierra, solo decimos "basta de poner excusas", los recursos los tienen, la gente la tienen y saben qué... el camino al infierno está sembrado de buenas intenciones, el manual del fracaso está escrito de excusas, y el manual del éxito está escrito por quienes entendieron el mensaje de la vida.

Se abre una puerta a la esperanza de que lo entiendan. Estamos a un paso de iniciar un camino que pueda cambiar la historia... estamos a un paso también de quedar para siempre sumergidos en la misma mediocridad vergonzosa, absurda y despreciable.

Ojalá sea Justicia

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