El Índice de Resultados Escolares (IRE), elaborado por María Sol Alzú, Martín Nistal y Víctor Volman, mide la trayectoria de los estudiantes desde el primer grado hasta el último año de secundaria. La comparación muestra un deterioro: mientras que en 2022 el 13% de los estudiantes llegaban a tiempo y con saberes, en 2024 la cifra cayó al 10%.
En San Juan, el panorama es preocupante no solo por la baja proporción de estudiantes que logran completar la secundaria con aprendizajes satisfactorios, sino también por la fuerte brecha respecto a otras jurisdicciones. En la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, el 23% de los alumnos alcanzan el final de la escolaridad obligatoria en tiempo y forma, casi cuatro veces más que en San Juan.
Los especialistas advierten que la mayor caída se registró en Matemática, una asignatura que impacta directamente en las oportunidades futuras de los jóvenes.
Si bien a nivel nacional se observa una mejora en la cantidad de estudiantes que logran llegar al último año de la secundaria —63 de cada 100, contra el 53% de la cohorte 2009–2020—, los aprendizajes no acompañan ese avance.
El informe concluye que la combinación de trayectorias más largas pero con aprendizajes insuficientes plantea un desafío central para las políticas educativas: garantizar no solo la permanencia en la escuela, sino también la calidad de lo aprendido.