San Juan
Martes 31 de Diciembre de 2019

Operativo Año Nuevo: detectaron 3 fiestas en lugares no habilitados

A diferencia de los eventos bailables clandestinos, que generalmente se conocen horas antes de que comiencen a través de las redes sociales, estos espacios son más públicos pero no cuentan con los permisos pertinentes. Conocé los riesgos de asistir a estos festejos que no han sido habilitados por las autoridades.

En el marco del operativo de seguridad de Año Nuevo de la Policía de San Juan, detectaron 3 fiestas en espacios que no están habilitados para esos fines, según informaron desde Leyes Especiales a sanjuan8.com.


A través de una investigación, lograron dar con estos lugares que son clubes, o espacios más accesibles a todo público, que cuentan con comodidades pero no con los requisitos y permisos pertinentes para realizar un evento bailable. Es por esto que se sumarán dos patrullas más y en total serán tres los equipos de Leyes Especiales que esta noche se harán presentes en los lugares detectados y pedirán las autorizaciones correspondientes a los dueños o encargados. En el caso de no contar con los permisos, procederán al desalojo de asistentes, de vehículos y a la realización del test de alcoholemia.


Por otro lado, están tras los pasos de las fiestas clandestinas que suelen convocarse a través de las redes sociales y que varían los puntos de venta para ser indetectables. Desde Leyes Especiales comunicaron cuáles son los peligros a los que se enfrentan quienes asisten a fiestas privadas o clandestinas, que no están habilitadas ni equipadas con lo necesario para el evento, y aconsejan a los padres tener especial cuidado con los lugares adonde van sus hijos en estas ocasiones.


Uno a uno, los peligros de las fiestas privadas



Carecen de habilitaciones. Necesitan contar con habilitaciones expedidas por las autoridades competentes, tales como: Planeamiento y Desarrollo Urbano, Municipalidad, Salud Pública, Registro Expendedores de Bebidas Alcohólicas, Seguridad Privada o Policial, Certificado de Siniestro, entre otras.



Ejercicio de la actividad comercial en forma ilegal. La "fiesta privada" realizada sin las habilitaciones que corresponden dejan de ser autorizadas y pasan al ámbito de la clandestinidad y, por ende, el ejercicio de la actividad comercial es ilegal y conlleva muchos riesgos de los cuales después no se hace responsable nadie por lo que pueda ocurrir durante el desarrollo de las mismas.



Falta de seguro de responsabilidad civil. Una fiesta realizada con al amparo de una empresa aseguradora brinda un poco de tranquilidad a quienes organicen los eventos bajo el auspicio de la ley, por lo que en una fiesta privada no se cuenta con un seguro de responsabilidad civil que pueda cubrir cualquier siniestro, dejando desamparados a quienes puedan sufrir alguna eventualidad.



Uso de pirotecnia sin autorización. En estos acontecimientos se usa pirotecnia sin tener los cuidados necesarios para su utilización, también se debe contar con la debida autorización para hacer uso de la misma. Hay que tener en cuenta que el mal uso de estas cosas puede ocasionar incendios, quemaduras y otro tipo de lesiones más graves en quien las manipule o los concurrentes. Hay que tener en cuenta lo sucedido hace años en el local de Cromañon.



Exceso del factor de ocupación. Generalmente las "fiestas privadas" se llevan a cabo en casas quintas, casas de fin de semana, loteos sin construcción, fincas, entre otros; lo cual van en contra del propósito que originalmente tuvo el propietario al construir ese lugar –el de descanso-, ya que ve la oportunidad de realizar una actividad económica en alquilar y la otra parte ve la posibilidad remunerativa al explotarlo como fiesta privada sin transitar el camino de las habilitaciones, el pago de impuestos, etc.



Piletas no autorizadas. Los inmuebles donde se realizan estas fiestas, en su mayoría cuenta con piscinas –de distinta profundidad- esto se transforma en un potencial riesgo, ya que usualmente no están valladas y no se cuenta con un bañero contratado que vigile la conducta de esparcimiento que tienen los jóvenes en el agua. A esto se le suma la ingesta de alcohol y otros factores propicios para alterar la conducta de las personas, lo que provoca que se desinhiban y cometan actos fuera de lugar.



Concurrencia masiva de menores. Existe un problema existencial con el tema de los menores. No hay lugares de esparcimiento nocturno que los contenga, están previsto legislativamente los matiné, pero ningún chico va a ir a las siete de la tarde a un local bailable, es lógico y entendible, ya que todo es una cuestión asociativa, la diversión bailable y las juntadas entre amigos se da en horas de nocturnidad generalmente; y la diversión y las juntadas no tienen parámetros relacionados con la edad. Entonces los chicos buscan mimetizarse con los mayores y el caldo de cultivo para ello son las "fiestas privadas", allí el propietario o inquilino del lugar no se preocupa por nada, ya que la diferencia económica la hizo con anticipación y, con ello ya canceló los gastos fijos; es decir que si se clausura la fiesta no pierde nada.


El problema se ha agravado últimamente porque hay muchas fiestas que son organizadas por menores y cuentan, lamentablemente en muchas ocasiones, con el consentimiento de sus progenitores. Se entiende que un padre quiera darle una mano a su hijo, pero el tema no pasa por ahí, el tema pasa por la cantidad de riesgos que conlleva realizar este tipo de eventos y si pasa algo que le cueste la vida a una persona o la lesione de gravedad, las cosas cambian y ahí es cuando entran en razón los mayores, pero ya es tarde.



Ruidos molestos. En su mayoría, las casas quintas, casas de fin de semana o como se les quiera llamar han sido elegidas para el descanso de sus propietarios y familias; pero, ese concepto ha mutado y se ha transformado en un signo de explotación económica mientras no sea usada como lugar de descanso. Esta alternativa lleva implícita una molestia frecuentemente denunciada por los dueños o inquilinos de las casas colindantes, los llamados "ruidos molestos".


Cuando se realizan estas "fiestas privadas" al aire libre, quien hace de disjockey debe elevar un porcentaje importante el nivel de sonido ya que no se cuenta con paredes que contengan y devuelvan ese mismo sonido hacia el interior del recinto; por el contrario, se hacen al aire libre entonces el grado de decibeles es elevado y, ante el silencio del campo, el sonido es sumamente molesto y hasta dañino. Carecen también y lógicamente del certificado de insonorización expedido por autoridad competente.



Promoción de estas fiestas por redes sociales. Las fiestas se promocionan por las redes sociales y las entradas se comercializan por adelantado sin tener puntos fijos de venta –van mutando-. Las redes sociales aumentan el grado de clandestinidad de estas operaciones y es lo que atrae a los jóvenes, los hace sentir con un alto grado de exclusividad y de participación en los grupos de mayores.



Desconocimiento de lo que ocurre en su interior. Otro aspecto que inquita a las autoridades es el desconocimiento de lo que ocurre en el interior de las estas fiestas, ya que muchas veces, al no poder ingresar se potencian los riesgos ya que los mismos no pueden ser mitigados o eliminados a través del control de la autoridad competente. Hay riesgos de todo tipo, por ejemplo, de electrocución, de ahogamiento, de consumo excesivo de alcohol y no es ajeno, el consumo de sustancias estupefacientes, las competencias relacionadas con el consumo de bebidas alcohólicas, y tantos otros riesgos que pueden ser evitados con la inspección de las autoridades relacionadas al tema.



La concurrencia con hielerita. Esta forma de "abaratar costos" en relación al consumo de alcohol, es una nueva forma de incentivar a los jóvenes al consumo desmedido de alcohol ¿Cómo funciona? Se hace la invitación por las redes sociales a una fiesta en particular y la entrada es de x pesos, la cual es abonada con anticipación y el lugar del evento se manda por whatsapp una hora antes para evitar ser interceptados por la policía y que les "arruine" la fiesta. Se incentiva a los chicos a que lleven lo que van a consumir, dando la posibilidad de la libre elección de lo que quieran tomar en relación con las bebidas alcohólicas, puesto que los organizadores de la fiesta ya hicieron una gran diferencia con la entrada y, pagando los pocos gastos fijos que tengan, se quedan con una gran parte monetaria sin correr ningún riesgo. Si la fiesta se clausura, igual ganan quienes la organizan y quienes pierden son los ingenuos que pagaron por estar en un lugar, que a sabiendas, no estaba habilitados en vez de haber concurrido a un local que cuente con todas las habilitaciones como corresponde.



El famoso festejo de cumpleaños. En muchas de las ocasiones los organizadores inventan como excusa el festejo de cumpleaños de uno de los concurrentes, exhibiendo DNI donde se refleja la fecha de nacimiento, pero generalmente estas maniobras se filtran por redes sociales, en lo respecta a la promoción del evento en sí mismo –la fiesta privada y el pago de una entrada-.

Comentarios