San Juan
Domingo 16 de Septiembre de 2018

Morir en las rutas

La trágica muerte de José Manuel De la Sota, la de Quito Martínez hace un par de meses, dos dirigentes justicialistas de larga trayectoria, y la de cientos de desconocidos cada día; marcan una realidad dolorosa. Los siniestros viales se han convertido y se ha convertido en una epidemia. En la actualidad la Argentina es uno de los países con mayor cantidad de siniestros viales.

Según el informe anual del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) en el año 2017 hubo un aumento del 21,5% en la siniestralidad vial comparado con el año anterior y un incremento del 9,2% en la cantidad de muertes por hechos viales. También se registró un notorio aumento en los lesionados graves que fueron un 16,6% mayor que en el año 2016

En otros países como España, desde 1990 hubo un descenso del 81% de víctimas fatales: de 9.032 casos por año se descendió a 1.680. En Suecia por ejemplo, pasaron de 772 a 282 los muertos por accidentes, n descenso del 63%. Otro caso es el de Holanda que registró una disminución del 59%.

Según los especialistas las causas son variadas, entre ellas: falta de atención, distracciones, exceso de velocidad o conductores en estado de ebriedad, entre las más frecuentes.

De hecho hoy en nuestro país los accidentes viales son la principal causa de muerte en personas menores a 35 años y hay un promedio de 20 muertes diarias.

Hoy nuevamente volveremos a focalizar nuestro esfuerzo en buscar las razones, el porqué. Seguramente el caso De la Sota hoy nos llevará a puntualizarlo y una vez más, hablaremos del tema como una realidad que le afecta a otro sin que melle en cada uno de nosotros la gravedad del caso que nos involucra; sin darnos cuenta que esa mirada ajena solo nos pone en el blanco del próximo siniestro.

Cada noticia pasa a ser efímera al lado de la siguiente y las muertes por accidentes de tránsito me pregunto... ¿en cuántas familias es tema de diálogo?, ¿cuántos serán los que hoy miren su propia realidad y se pregunten en qué condiciones conduce su auto cada día?

Me atrevo a decir, que la muerte de un dirigente político en las últimas horas solo servirá, lamentablemente y una vez más, para saber qué le pasó a él como si esa causa me eximiera de un análisis que nos involucre. Pues no hay mucho que agregar al respecto porque mientras sigamos sin tomar en cuenta la gravedad del tema y sin entender que el próximo puedo ser yo y además el que le provoque la muerte a otro; solo las muertes por accidentes serán una fría estadística y tal vez, un comentario en el almuerzo del domingo (con suerte podría haber un comentario); que nada hará cambiar esta realidad, una triste verdad que se nos evidencia y crece a galope sostenido.

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