San Juan
Martes 15 de Octubre de 2019

La historia de Elba, la mujer más longeva que pasó por un programa porque sueña con viajar a San Juan

Tiene 100 años y "tres meses", ganó $300.000 en una noche cargada de emociones y buenos recuerdos de su vida. Confió que sólo le falta conocer esta provincia y lo hará a lo grande.


Por María Eugenia Vega

"Con todos los lujos lo voy a hacer", dijo Elba entre risas, cuando se plantó en una pregunta de la cual dudaba. ¿Cuál de los siguientes cuadros pintó primero el artista Salvador Dalí? La respuesta era la Persistencia de la memoria, pero Elba no confió en su instinto por un minuto, lo cual no importó porque se alzó con los $300.000 para cumplir su sueño: viajar a San Juan. "Es la provincia que no conozco", le contó a Santiago del Moro, el conductor del programa "¿Quién quiere ser millonario? que emite Telefé.




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La historia de Elba se convirtió en los temas más buscados de los portales, ya que la mujer de 100 años y "tres meses", ahora forma parte de un récord en el programa: es que es la participante más longeva de la historia de este enlatado a nivel mundial, lo cual no es poca cosa. Es la menor de cinco hermanos, y siempre se caracterizó por tener una vida sana. Toma agua, mate cocido, no usa anteojos, ni audífonos, sale a caminar todos los días y le encanta viajar.








Es viuda desde hace un tiempo largo: 25 años, pero llegó acompañada de un amigo al programa; así está siempre, porque no tuvo hijos con el amor de su vida, por eso le costó tanto despegarse del recuerdo. De igual manera, y muy superada del duelo, contó todo lo que vivió para sacarse del alma el dolor de haber perdido a su marido después de tantos años de compartir.









Lo conoció en una milonga, porque ama mucho el tango y remarca la importancia de volver a los bailes de proximidad, "ahora los chicos bailan cada uno por su lado", critica, mientras cuenta sus anécdotas de joven cuando disfrutaba de esos tiempos. Es cierto que cuando perdió a su marido dejó de escuchar la música que más le gustaba: "Apagaba la radio cuando ponían tango, porque me hacía acordar a él", dijo con algo de nostalgia. Aunque han pasado muchos años, sigue "extrañándolo muchísimo".








Sin embargo, lanzó una enseñanza de vida que dejó pensativo a Del Moro, "Hay que seguir viviendo hasta que Dios llame. Hay que encontrar la forma de seguir viviendo. Yo misma me di la energía para seguir viviendo, con los buenos recuerdos". Elba no paraba de sorprender en el estudio por su fortaleza y su entereza. No parecía de tal edad porque se mostró jovial y con ganas de seguir disfrutando de sus días. Ahora pensará en viajar a San Juan, del brazo de alguien, como lo hizo en su ingreso y su despedida con Del Moro, pero siempre firme en la convicción de que hay que vivir para conocer, conocer para ser feliz. "En la variedad está el gusto", y ahora toca sentir los sabores del suelo sanjuanino.








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