San Juan
Domingo 12 de Noviembre de 2017

La encrucijada de Caballero Vidal: renunciar o ir a juicio político

Se espera que la Justicia Federal pida en estos días su destitución. El cortista evalúa si tiene sentido someterse a ese proceso y la posibilidad de jubilarse.


//Por Leonardo Domínguez
Por estas horas, casi que no hay nadie que arriesgue que Caballero Vidal seguirá siendo miembro de la Corte de Justicia. Todo indica que por un camino u otro, terminará fuera del máximo tribunal, sin fueros y declarando en la causa que lo tiene como imputado de haber cometido delitos de lesa humanidad durante el Gobierno militar. El juez Federal Leopoldo Rago Gallo tiene todo listo para pedir en Diputados su destitución y el cortista, al mismo tiempo, evalúa cortar camino, renunciar para jubilarse y evitarse así el desgaste de un juicio político en su contra.

"Me voy a defender", había dicho primero Caballero Vidal. Fue en junio, cuando el fiscal Federal Francisco Maldonado lo acusó de haber mirado para otro lado en su época de juez de primera instancia y no investigar delitos cometidos por los militares. Sus palabras demostraban que no quería saber nada con irse por voluntad propia, antes de estar con la espada de Damocles encima por un eventual juicio político en su contra.

La situación cambió. Fueron pasando los días y Caballero Vidal ya sabe que es casi seguro que Rago Gallo pedirá su destitución para sacarle los fueros y poderlo indagar (la Constitución dice que un funcionario con fueros no puede declarar como imputado) por graves delitos de lesa humanidad. También sabe que los diputados no harán oído sordo a ese pedido por dos motivos: entienden los legisladores que hay elementos de sospecha suficientes y no quieren quedar como los que traban la posibilidad de que la Justicia avance y se sepa la verdad.

El cortista ya tiene la jubilación asignada (desde hace tiempo cumple los requisitos) y fuentes calificadas dicen que está pensando en renunciar para pasar a retiro y que hasta movió algunos papeles. Afirman que su círculo íntimo, incluyendo a su familia, le aconseja tomar ese camino y no exponerse a un juicio político que tiene final contado, que no tiene sentido.

Las próximas horas serán clave. Por un lado, es prácticamente un hecho que Rago Gallo pedirá en estos días la destitución de Caballero Vidal a la Cámara de Diputados. Por el otro, el cortista analiza seguir la sugerencia de sus amigos y adelantarse, para que la sangre no llegue al río. Sólo resta saber quién moverá primero.

Un tema de peso en la decisión puede ser la remuneración que Caballero Vidal se llevaría a su casa después de ser cortista. Si se jubila ya, se asegura el 82 por ciento de su sueldo. Si es destituido, se irá con un haber ordinario porque así lo determina la ley para un magistrado que se removido.

En el medio, hubo otro elemento de desgaste para Caballero Vidal. En momentos en donde las profundas demoras para resolver las causas judiciales desatan cada vez más polémica entre los afectados, se conoció una auditoría que revela que es el más moroso de la Corte de Justicia. Una auditoría reveló que tiene más de 30 causas en su haber sin resolver y que algunas datan de los años 2008 y 2009.

Sus compañeros de cuerpo lo citaron y le "requirieron" que se ponga al día. Él no tuvo mejor idea que dar una explicación insólita, que lo dejó peor: que como fue ocho años presidente del Consejo de la Magistratura (tarea que les toca a todos los cortistas alguna vez), no tuvo tiempo en resolver las causas.

Más allá de la forma, renuncia o juicio político, Caballero Vidal tiene abierta una causa que lo podría llevar a prisión. A partir del testimonio de los abogados de dos víctimas de la dictadura, lo acusan de haber intimidado a uno con un arma en el escritorio para que se olvide de las torturas y los robos que sufrió su cliente y de no haber investigado el asesinato de una persona a mano de los militares. Por esos hechos, le imputan haber encubierto al régimen y ayudar a que esos crímenes queden impunes.

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