Estas señales te ayudarán a determinar si tu hijo sufre maltratos o abusos
Con niñeras, en guardería o con algún familiar, los niños pueden ser víctimas de hostigamientos y violencia.
Si tu hijo pasa tiempo lejos tuyo, ya sea con una niñera, un familiar o en una guardería, es normal que te preocupes por su seguridad. Y al igual que cualquier padre, probablemente te preguntarás si serías capaz de notar si tu bebé ha sido maltratado.



Algunos padres pasan por alto las señales de abuso porque no quieren enfrentar lo que está sucediendo. Además, la mayoría de los agresores son miembros de la familia del niño, lo cual hace que la situación sea aún más difícil de aceptar. Por otra parte, aun cuando te mantengas atenta a síntomas físicos y cambios de comportamiento que pudieran indicar malos tratos, a veces es difícil descubrir qué está sucediendo exactamente.




Señales a tener en cuenta en tu niño

Un niño que ha recibido maltratos físicos puede:

  • Llorar y batallar cuando tenga que ir a la guardería o con la niñera, o parecer asustado alrededor de quien lo cuida o de otros adultos. (Esto podría ser una reacción normal al separarse de ti, o sea que tendrás que sopesar otros factores y seguir tu instinto.)
  • Mostrar cambios repentinos en su comportamiento o su desempeño en la guardería o preescolar.
  • Llegar a casa con moretones inexplicables, rasguños, quemaduras, huesos fracturados, ojos negros, cortaduras, mordeduras u otras lesiones. Las lesiones repetitivas de cualquier tipo son una señal de alerta. Las fracturas de costillas o de un hueso largo, o moretones en un bebé que aún no camina ni se mueve mucho, podrían indicar maltrato físico.


Si tu hijo es bebé, aprende las señales del síndrome del bebé sacudido (SBS), conocido médicamente como traumatismo craneal por abuso. Lee aquí nuestro artículo completo sobre el SBS.

El SBS ocurre con mayor frecuencia en bebés que han sido sacudidos en momentos de rabia. En los casos más graves, el agresor golpea la cabeza del niño contra un objeto sólido, como el piso o la pared. Cuando un bebé tiene SBS, incluso las lesiones más severas podrían no ser visibles de inmediato.

Las lesiones ocasionadas por sacudir a un bebé generalmente ocurren en los niños menores de 1 año, aunque a veces el síndrome se manifiesta en niños de hasta 5 años.

Un bebé con SBS puede tener los ojos vidriosos, estar rígido, letárgico, irritable, tener una disminución de apetito, dificultad para alimentarse o vómitos. Cualquier combinación de estos síntomas, acompañada de moretones inexplicables, es una fuerte indicación de abuso.

En casos severos, el bebé podría tener dificultad para enfocar la mirada en un objeto o levantar la cabeza. O podría incluso perder el conocimiento o tener dificultad para respirar, además de tener convulsiones o entrar en coma.

Si sospechas que tu bebé está sufriendo del síndrome del bebé sacudido, llama inmediatamente al servicio de urgencias (911 en EE.UU.) Cada minuto cuenta en términos de reducir el daño que tu bebé puede sufrir.

Un bebé que ha sido víctima de abuso emocional puede:

  • Mostrar problemas de comportamiento o cambios tales como rechazar el afecto de los padres o, alternativamente, volverse excesivamente apegado. Los niños que han sufrido abuso, a menudo se comportan en extremos opuestos: Un niño que normalmente es extrovertido y seguro, podría volverse muy pasivo; mientras que un niño que normalmente es tranquilo, podría tener actitudes agresivas.
  • Hablar menos o dejar de comunicarse, o mostrar signos de algún trastorno del lenguaje, como tartamudear.
  • Actuar de una forma demasiado infantil o adulta. Por ejemplo, podría mostrarse muy sobreprotector o "paternal" hacia otros niños o sufrir una regresión y empezar a balancearse el cuerpo o golpearse la cabeza.
  • Quejarse de dolores de cabeza o de estómago sin causa médica aparente. Tal vez también pierda el apetito.
  • Mostrarse miedoso o asustado, tener pesadillas o dificultad para dormir. O quizás actúe como si algo malo estuviera a punto de suceder.

Un bebé que ha sido víctima de abuso sexual puede:

  • Tener dolor, comezón, sangrado o moretones en o alrededor del área genital.
  • Tener dificultad para caminar o sentarse, posiblemente a causa del dolor genital o anal.
  • Demostrar conocimiento, curiosidad o comportamiento sexual más allá de su edad (un exceso de curiosidad sobre las cuestiones sexuales, por ejemplo, o un comportamiento seductor hacia sus compañeros o hacia los adultos).
  • Mostrarse callado o sigiloso, y querer estar solo la mayor parte del tiempo.

Recuerda, sin embargo, que la mayoría de los niños que sufren abusos sexuales no muestran señales ni problemas físicos de ningún tipo.


Señales a tener en cuenta en la persona que cuida de tu niño Ningún padre quiere pensar que la persona que cuida de su hijo podría maltratarlo o ser negligente, sobre todo si se trata de un familiar. Pero no dudes en hacer algo si notas que esta persona:

  • Te ofrece explicaciones dudosas o contradictorias sobre moretones o lesiones en tu niño.
  • No te ofrece ninguna explicación sobre los moretones o lesiones.
  • Describe a tu niño de una forma sumamente negativa.
  • Menosprecia constantemente a tu niño.
  • Se muestra indiferente a tu niño.
  • Está apática o deprimida.
  • Usa drogas o alcohol.
  • Empieza a comportarse de forma absurda o irracional.
  • Es muy sigilosa o sola, o se muestra sumamente celosa o controladora hacia los familiares del bebé.
  • Parece demasiado dura con relación a la disciplina. (El abuso muchas veces resulta de métodos excesivos o inapropiados de disciplinar a los niños.)