San Juan
Miércoles 03 de Enero de 2018

En 2017, Flagrancia resolvió 268 delitos que antes quedaban impunes

Fue en tan sólo cuatro meses, contando desde que se lanzó el nuevo sistema. Hay cerca de 200 delincuentes que recibieron pena de prisión.

En lo que lleva de funcionamiento, el fuero de flagrancia lleva resueltos más de 250 hechos delictivos que con el sistema tradicional quedaban en el olvido y archivados en algún cajón. Los juicios express debutaron en agosto y hasta el último día hábil del año que recién se fue, se dictaron 320 sentencias que incluyen 128 condenados a una pena condicional y 65 a cumplir prisión en forma efectiva.

Ni siquiera los que eran detractores del nuevo fuero de flagrancia objetan ahora su funcionamiento y los beneficios para el Poder Judicial y la seguridad en la provincia. Consiste en que cuando un delincuente es sorprendido cometiendo el delito in fraganti, es decir con las manos en la masa, se lo lleva a juicio en el término de 24 horas y en un máximo de 7 días ya hay sentencia. Dicho en otras palabras, un proceso express que era inédito en San Juan y que hasta todos los actores judiciales no dudan ponerle un aprobado en el balance de 2017.

El fuero de flagrancia comenzó a rodar el 9 de agosto y hasta el 29 de diciembre, la última jornada hábil del año, pasaron 144 días. En ese lapso, se resolvieron todos los hechos que se investigaron. Fueron 268 delitos por delitos de distinta índole, la mayoría contra la propiedad (los más comunes fueron hurto y robo en sus más diversas modalidades).

Si se traza un promedio, en lo que lleva de vida Flagrancia, se pudieron esclarecer casi dos hechos delictivos por día (1,8). Esto resulta de dividir la cantidad de causas con sentencias por los 144 días trascurridos desde que se estrenó el nuevo mecanismo.

El panorama contrasta absolutamente con lo que pasaba históricamente. Aunque un criminal fuera detenido en el momento de cometer el delito, al considerarse un hecho menor como un arrebato o un escruche, la causa no llegaba a su fin, prescribía por el paso del tiempo y el delincuente pasaba nada más que unas horas detenido. Conclusión: aprovechando su libertad y la impotencia del Poder Judicial para resolver estos casos, delinquía una y otra vez y acumulaba decena de causas en contra con la tranquilidad que ninguna llegaría a tener sentencia.

Las causas tramitadas y resueltas incluyen un total de 320 involucrados, porque en algunas hay más de un acusado. De ese total, según los números oficiales, 128 delincuentes fueron condenados a prisión en suspenso, 65 a quedar tras las rejas de manera efectiva y 125 consiguieron la suspensión del juicio y que a cambio les dieran tareas comunitarias. Y en sólo 2 casos, los imputados fueron absueltos.

Si bien la mayoría no fue a prisión, porque es una pena condicional, el delito que cometieron ya les quedó en el prontuario y si vuelven a perpetrar otro, aunque sea de una pena excarcelable, tendrán que ir a prisión sí o sí. Significa que ya no tendrán vía libre para reincidir como lo hacía en el pasado, sabiendo que la única consecuencia era estar apenas demorado en una comisaría.

Contando por delitos, el grueso son contra la propiedad, entiéndase robo, hurto, arrebatos, etc. Son de esos que más sensación de inseguridad e indignación despiertan en la gente. Ese resultado busca revertirse con los juicios en tiempo récord y en principio, comienza a lograrse. De hecho, más del 90 por ciento de víctimas encuestadas dijo sentirse muy conforme y satisfecha con el sistema y el tiempo que llevó resolver el caso que los afectó.

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