Lo que ocurre es que los síntomas son similares y en muchos casos se confunden, tal como ocurrió en San Juan durante el brote de mayo. Hubo algunos casos de personas que consultaron porque formaban parte del espectro de casos sospechosos de Covid, pero resultaron tener dengue.
Esto mismo podría suceder nuevamente, incluso algo peor: que tengan el denominado "coronadengue", como ya sucedió en otras partes del país. Esto quiere decir que la persona contrajo ambas enfermedades a la vez, lo que podría poner en peligro su salud, seriamente.
Para evitar que todo esto ocurra, desde Control de Vectores, adelantaron a sanjuan8.com que se iniciarán acciones en los hoteles que albergan a los repatriados. Primero harán control de foco de mosquitos y lavas; para consolidar la prevención y hallar criaderos y potenciales "nidos".
Luego, a las personas que tengan síntomas (cualquiera sea compatible, como fiebre, dolor de cabeza, irritación ocular, conjuntivitis etc) se le realizará el análisis de sangre IGM o el de antígenos NSI para determinar si hay presencia del virus.
La diferencia entre un paciente infectado con covid y uno con dengue es el objetivo del aislamiento. En el caso del coronavirus, bien se sabe que se aísla al paciente de las demás personas, pero en el caso del dengue no es así. Lo que ocurre es que como el único agente transmisor del virus es el mosquito Aedes, se aísla al paciente de los mosquitos para que no los contagie. El dengue no se transmite de persona a persona.
Es importante aclarar que mientras el mosquito permanezca en la provincia y se multiplique, crecen las posibilidades de que haya circulación del virus. Por eso, desde Salud Pública intentarán reforzar todas las medidas preventivas para que esto no ocurra. Lo cierto es que se espera un posible brote para enero o febrero, que serían los meses autorizados para la llegada de viajeros a la provincia, según se estima. Si esto ocurre, se elevan las probabilidades de que el virus regrese con alguna cepa específica.
En la zona del brote, que fue en Rawson, en mayo pasado, se están realizando nuevas acciones. Les están informando a los vecinos sobre la importancia de la observación en las viviendas, para que sepan advertir la presencia de larvas.
También se está reforzando medidas en los edificios públicos, en los macro y micro hospitales y en zonas de potenciales criaderos. Lo harán además en cementerios, viveros, gomerías etc. El trabajo de inspección focal comienza por la observación de la zona y la eliminación de estos potenciales criaderos donde se almacena agua en menor o mayor medida.
Esto se produce a sabiendas de que hay dengue permanente en otras parte del país y que este año se ha generado el mayor brote de la historia en Argentina. "Si hay dengue activo en otra provincia puede llegar acá y hay que trabajar para que no nos agarre desprevenidos", indicó la jefa de Control de Vectores, Liliana Salvá.
Como el foco está puesto en los repatriados, que son los que por ahora llegan desde afuera, está previsto el doble de trabajo para el laboratorio provincial que realiza los PCR de Covid, por eso la urgencia por descentralizarlo.
San Juan realizó más de 230 estudios de dengue de los cuales 106 resultaron autóctonos y 15 importados, en mayo pasado.