San Juan
Sábado 26 de Octubre de 2019

Conserva

/// Por María Alejandra Araya



-Tengo una noticia es-pec-ta-cu-lar.

Fue el whatsapp que recibió La vaga de la Gladys.


Se alegró tanto por su amiga. E, inmediatamente, le atacó la ansiedad.


-¿Qué pasó?


-Esta tarde voy a tu casa y te cuento. Llevo budín de manzana.


Emoticón-pulgar levantado. ¿Qué le habría pasado a la Gladys?


La vaga empezó a confeccionar una lista de posibilidades.


*Le aprobaron el crédito para ampliar su casa.


*Le tocó el auto que estaba pagando.


*La invitaron a salir. (Este tema tiene varios subtemas: se enamoró, está entusiasmada con alguien)


*Un viaje.


*Ganó la quiniela.


A la tardecita, cayó la Gladys. Budín de manzana, mate, charla.


Primero, hablaron de bueyes perdidos. La vaga escuchaba el ansioso discurso de su amiga que rodeaba la información principal. De a poco, se fue arrimando.


-El Mati está solo. Se peleó.


-¿Esa era la noticia es-pec-ta-cu-lar?


-Capaz que ahora le gusten las chicas.

Ahí fue cuando La vaga tuvo que hacer un tremebundo esfuerzo para no demudar su rostro. ¿Qué tenemos aquí? Por un lado, el hecho de que un pibe de 20 años se pelee con su pareja no alcanza los valores de noticia. Por otro, en términos técnicos, la alegría-interpretación de su amiga era un no-acontecimiento periodístico fundado en un suceso que no ocurrió (ni ocurrirá).


¡Y La vaga creía que la Gladys había aprendido! Pero nuuu, sigue haciendo conserva de paradigmas.

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