San Juan
Sábado 01 de Diciembre de 2018

Conocé al sanjuanino que dejó Rodeo para ir a volar aviones en la Armada

Daniel Castillo, tiene 24 años y es oriundo de Iglesia. En el 2014 ingresó en la Fuerza y desde entonces se ha capacitado en mecánica aérea.

Daniel Castillo tiene 24 años y los últimos 4 los ha vivido en la Armada Argentina desde su ingreso en 2014 a la Escuela de Suboficiales de la Armada (ESSA). En su jerarquía de Cabo Segundo, el joven sanjuanino se especializó en Aeronáutica y, además, es mecánico de vuelo. Aunque su profesión lo distanció inevitablemente de su familia y su añorado Rodeo, vuelve siempre a sus pagos para contar su experiencia y logros obtenidos en la Institución.

Con destino en la Escuela de Aviación Naval (ESAN) ubicada en la Base Aeronaval Punta Indio, Daniel Castillo viajó los primeros días de noviembre junto a otros integrantes de la Fuerza hacia la Base Aeronaval Comandante Espora en Bahía Blanca, para continuar su adiestramiento y capacitación como Aeronáutico.

Daniel ha volado en Turbo Mentor, hizo acrobacia y describió esta experiencia como única. "Como mecánico de vuelo realizo las pruebas de aptitud que hacen los pilotos navales porque la función dentro del avión, si algo falla, es ponerlo estable y en servicio", contó Daniel.

"El mecánico debe conocer todo tal como el piloto aunque no pilotea, se dedican a solucionar fallas que pueden ocurrir antes o después del vuelo, en motores o estructura", explicó. "También somos los encargados del mantenimiento de la aeronave e inspecciones, es decir, que todo funcione bien y, principalmente, que el vuelo sea seguro."

Pero Daniel nunca imaginó su destino, incluso un tío es Suboficial Mayor en la Armada y jamás le había preguntado sobre su actividad; al momento de ingresar, pensó en la disciplina militar, factor común en las Fuerzas Armadas, "cuando uno es chico piensa muchas cosas, y siempre me llamó la atención; más allá de una profesión que es importante, acá se aprende disciplina y respeto hacia el otro. Sinceramente me da placer estar en la Armada y estoy acá para trabajar en la defensa del país, que para mí es un orgullo hacerlo", destacó.

La Aeronáutica llegó sin elegirla y le cambió la vida. Acostumbrado al campo en su Rodeo natal, Daniel terminó la secundaria en la Escuela Agrotécnica Cornelio Saavedra: "Nada que ver con la mecánica. Cuando ingresás a la ESSA hacés diferentes pruebas y psicofísicos y en función del resultado determinan la especialidad", adelantó.

"Luego, cada uno escribe las opciones que más le gustaría desarrollar y elegí otras especialidades; cuando me tocó tuve que ponerle mucha pila, esfuerzo y estudio, pero cada día es una experiencia nueva y por eso no me arrepiento, me gusta. Cuando vas a hacer algo, lo primero que tu mente dice es que no lo vas a lograr; después termino sorprendiéndome a mí mismo", sostuvo.

Nunca imaginó irse de Rodeo

Daniel es el único hijo varón en su familia de 7 hermanos, 3 mujeres mayores a él y 3 que le siguen. "Mi mamá contenta, porque soy el único que decidió ingresar. Si tuviera que definir a la Armada con una frase o palabra, diría que es una experiencia hermosa, donde se viven muchas cosas que uno nunca imaginó que pasarían, se aprende mucho, me siento cómodo y feliz", expresó con una sonrisa junto al deseo de que más jóvenes como él ingresen a la Institución.

Se ha encontrado con personal de su provincia aunque aseguró que de San Juan no hay mucha gente en la Armada, "son contaditos, pero es lindo encontrarse y charlar con ellos porque es como estar en familia, conocer a alguien de donde es uno ayuda a no extrañar tanto". Familia, amigos y fiestas típicas extraña Daniel Castillo de San Juan. Y contó que en Rodeo se hace la fiesta de la semilla y la manzana; y en la provincia, la del pastel y la del sol.

"Por la época del año que voy, llego a la fiesta de la semilla y la manzana, pero no salgo mucho porque mis hermanas no me dejan ir a ningún lado", se ríe. "Las más grandes son maestras y ya están casadas, tengo 8 sobrinos; y de las más chicas, una terminó el secundario y las otras dos lo están cursando. Nunca imaginé irme del pueblo", acotó Daniel.

Entre los sueños que le gustaría cumplir en la Armada Argentina, viajar en la fragata ARA "Libertad" por el mundo y conocer la Antártida son algunos de ellos, "también sería muy lindo alguna experiencia de Misión de Paz, todo es aprendizaje", aseguró, dispuesto.

Mientras tanto, Daniel se prepara para continuar con unos ejercicios de supervivencia en la Base Aeronaval Comandante Espora. El escenario de la base se vio transformado con la presencia de aviones Turbo Mentor y un B-200 de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima, en apoyo a las capacitaciones.

Alumnos del Curso Conjunto de Aviador Militar realizaron para su formación la etapa final de radio-instrumentos iniciada en la ESAN; anteriormente se formaron en seguridad, precisión e instrumental básico. La etapa de radio-instrumentos consiste en aprender a volar el avión en condiciones instrumentales con mala meteorología, no en forma visual. Alumnos, pilotos y mecánicos de vuelo realizaron un adiestramiento de cabina invertida, ejercitación de heed y arrastre

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