San Juan
Domingo 29 de Julio de 2018

Cómplices del voto

Corrupción, corrupción y más corrupción; parece que nos hemos acostumbrado tanto a ella que ya ni nos sobresalta. El corrupto es el responsable legal, pero ¿y los votantes de políticos con sospecha evidente de corrupción? ¿Son cómplices morales de sus actos? ¿Y si esa corrupción ya está demostrada? ¿Castigamos con nuestros votos a los corruptos? tenemos muchas preguntas que hacernos en voz alta.

La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos". Muy rotundo el filósofo, físico y matemático francés del siglo XVIII Jean Le Rond D'Alembert en su sentencia. ¿Pero acertado? En la definición de guerra, arte o no arte, seguro que estaremos más de acuerdo, pero ¿en la de política? ¿Lo es?.

La realidad nos muestra que en virtud de la inoperancia o falta de capacidad, la cualidad del corrupto cobra protagonismo y pasa a ser considerada como un valor "aceptable" por quienes repiten sin vergüenza: "Roban pero hacen", como si el "hacer" debiera tener esa prerrogativa. Los innumerables casos de corrupción inacción y falta de ética en la función pública nos ha llevado a discutirlo. Pero la política no es un reducto reservado a los espacios partidarios, la política es una decisión que nos compromete a todos los ciudadanos en nuestros actos sea cual fuere el espacio donde nos toque actuar.

Los casos judiciales que involucran al Rector de la UNSJ, Oscar Nasisi por la muerte del estudiante Fernando Reinoso en el año 2010, y la causa Rudolph- Matar, que lleva más de 20 años entre el litigio, la sentencia y la solicitud de disculpas ante la comunidad internacional nos lleva a observar el comportamiento del Consejo Superior de la Universidad Nacional de San Juan. Fue ese Consejo el que se negó a aprobar el pedido de disculpas que solicitan los querellantes en una causa que avergüenza. Es su facultad hacerlo claro que sí, ahora bien ... es lo correcto?... Porque el Consejo Superior de la UNSJ no dio la derecha al pedido que los hubiese catapultado como ejemplo de por vida?.

En la vida podemos cometer miles de errores, podemos equivocarnos una y mil veces, pero ante el hecho pedir perdón u ofrecer disculpas nos coloca en un lugar inobjetable. No hacerlo, solo profundiza las causas o razones que me llevaron a cometerlo. Un órgano como la Universidad Nacional de San Juan, que forma los profesionales y dirigentes que tendrán la misión de encauzar los destinos de la provincia y del país no puede tener esa lamentable actuación. Debe ser un ejemplo principalmente su Rector y todos los miembros de su Consejo y Decanos.

En el caso Rudolph – Matar el voto del Consejo avaló que no haya disculpas a la comunidad Internacional. Sin mencionar que hay un silencio inexplicable en virtud de las cajas de documentación que aún esperan ser devueltas. ¿Qué ejemplo puede darle a un alumno futuro profesional egresado de la UNSJ, cuando es la propia Justicia la que ha conminado a esa devolución y no cumplen con ello?

Es importante que reflexionemos sobre nuestro rol ante las cosas que ocurren y la responsabilidad que tenemos dando nuestro aval. Ante lo expuesto, esa decisión nos hace cómplices y merece que de una vez por todas lo entendamos con esa relevancia. Será la única forma de cambiar nuestro destino, de lo contrario seguiremos repitiendo frases hechas, llorando sobre la leche derramada, y acusando a "otros" de lo que yo mismo construí.

La culpa de lo que nos pasa es también nuestra, sepámoslo y hagámonos cargo. La decencia también pasa por ello.

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