San Juan
Jueves 23 de Mayo de 2019

Cada 24 horas, se venden 1.500 autos menos que el año pasado

La estrepitosa caída de las ventas, no para de golpear a los empresarios. En lo que va del año hubo un desplome del 50%.

Sin reacción. Así se encuentra el sector automotor, atravesando mes a mes una realidad más dura y sin salida.

En abril, los patentamientos tuvieron una derrumbe del 51% frente al mismo mes del año anterior, cuando se habían vendido 77.601 unidades.

En ese entonces, la Asociación de Concesionarios de la República Argentina -ACARA- anticipó que la caída estaba encontrando un piso, y que podía empezar a establecerse una nueva base, aspirando a lograr incluso un tibio rebote.

Sin embargo mayo no da lugar al optimismo: hasta la fecha, los patentamientos profundizaron el derrumbe, con una contracción del 57% frente al mismo período del año pasado.

La comparación se hace contra un mayo histórico, ya que en ese entonces se habían vendido más de 82.200 autos. Fue también un mes que quedó grabado entre los empresarios del sector porque fue el último donde la industria registró datos de crecimiento.

Sin embargo, el nuevo desplome que está experimentando esta rama de actividad no permite pensar que se superó lo peor de la crisis. Los números hablan por sí solos:

-Entre enero y mayo de 2018 se habían comercializado casi 436.000 unidades.

-En igual lapso de este año, en base a las cifras provisorias, apenas se llegaría a las 213.000.

-Esto implica un derrumbe interanual del 51% para dicho lapso.

En total, cuando concluya mayo, serán 223.000 autos menos los que habrán salido ya patentados de las concesionarias. Es un ritmo que equivale a casi 1.500 vehículos menos cada 24 horas respecto de 2018.



Especialistas y directivos automotrices sostienen que recién en el segundo semestre de 2019 podrán hacerse proyecciones más precisas.




"Si bien la profundización de la caída de las ventas de abril se encontró dentro de los márgenes estimados, y se espera continuar transitando meses con números desalentadores, la realidad es que los indicadores todavía no muestran los resultados deseados, debido que el consumo todavía no encontró un piso", explicaron desde Abeceb.




En este sentido, la inestabilidad macroeconómica del mes pasado llevó también a una nueva aceleración de los precios de los vehículos, que, sumado a los aumentos de la tasa de referencia, presionan sobre la ya ajustada demanda de los consumidores.




"En las primera mitad de mayo se registra una caída del 57% de las ventas en relación con igual periodo del año pasado. Este panorama condiciona los resultados esperados para los meses posteriores, dejando en duda una pronta estabilización del mercado", explicaron desde la consultora.





"Además, consideramos que el factor electoral y la incertidumbre sobre la evolución de la economía muestran una importante influencia sobre el comportamiento de los consumidores que, ante el sostenido aumento de los precios y el estrangulamiento del financiamiento, optan por postergar la compra de vehículos", agregaron.



Estrategias para sobrevivir

En este contexto negativo, las marcas están tomando diferentes medidas a fin de poder sostener el negocio, y las opciones son dos: bonificar compras al contado o bien financiar modelos especiales con tasas bajas.




En estos casos, lo hacen con apoyo de las mismas terminales, ya que el crédito choca con los peores costos financieros de los últimos tiempos y por eso tampoco ayudan al sector las operaciones que se realizan a largo plazo o mediante planes de ahorro.




De esta manera, la mayor ventaja la saca quien tiene el efectivo para cerrar una operación, sentándose con el dinero frente al vendedor del concesionario y negociando peso por peso para llegar a la mejor bonificación.




"Hoy el Chery QQ está a 508.000 pesos", explicaron en un punto de venta oficial de la marca china. "Pero con el dinero en la mano te lo llevás por $430.000", agregaron.



Lo mismo pasa con el Ford Ka, que se ofrece con un descuento de $70.000; o con el Peugeot 208 Activa, que también se promociona con una gran quita a quien paga en efectivo.



Idas y vueltas con el Gobierno

La realidad de las automotrices, que siguen con ventas internas y exportaciones en baja, más las suspensiones del personal, parece haber tenido, después de un año, algún tipo de respuesta por parte del Gobierno.




Tras haber comenzado una buena relación cuando Macri llegó al poder -que se cristalizó con el anuncio de varias inversiones por parte de las terminales-, las últimas medidas anunciadas de forma oficial empezaron a ir a contramano de los intereses de las compañías.




La primera que se incumplió fue la de quitar el impuesto al lujo, que se modificó pero nunca se eliminó.

Luego se sumó la polémica por la reducción del reintegro a las exportaciones. Sin embargo, fue tan fuerte el malestar que aparecieron algunos guiños y desde el Ministerio de Producción se anunció que se dio marcha atrás con la medida.



Esta decisión fue otra vez un alivio para las compañías que desde hace tiempo vienen insistiendo con respecto a la necesidad de aliviar la carga impositiva, que supera el 50 por ciento y hace perder competitividad.




Otra medida es que, a partir del 1° de junio, se aumentará un 6% la base mínima imponible sobre la que se calculan los Impuestos Internos para los autos de alta gama. De esta manera, desde esa fecha y hasta el 31 de agosto, sólo los vehículos de más de $2.140.000 de precio al público pagarán este tributo.



Según la medida norma, los autos con un valor antes de impuestos de $1.485.900, estarán alcanzados por una alícuota impositiva de 20%, que en la práctica se eleva a 25%.



Con este cambio, lo que se busca es dar previsibilidad, un tema clave para una industria que debe proyectar a largo plazo y cuyas inversiones no son de un día para otro.



Tras estas idas y vueltas, el presidente Mauricio Macri buscó congraciarse con el sector en la cena por los 100 años de Fiat, realizada el martes por la noche en La Rural de Palermo, donde estuvo presente.



"Transitamos una coyuntura difícil, pero vamos a salir adelante. Por eso avanzamos con la devolución del reintegro a las exportaciones, porque creemos en el trabajo del sector y todo lo que invierten en innovación y tecnología", dijo el Presidente.



"Hay que mejorar la competitividad, hemos crecido en las exportaciones a otros mercados, como Colombia, iremos a Centroamérica y Europa", dijo Macri.



"El mundo está ofreciendo oportunidades y podemos convertir a la Argentina en un polo de producción en el mundo. La movilidad cambió, las soluciones para que la gente viaje más segura son otras y queremos que esa transformación no sea una amenaza sino una fuente de oportunidades", finalizó.

Proyecciones

Según Abeceb, a lo largo del año se fueron acortando las proyecciones de venta y son cada vez más bajas.




De esta manera, después de arrancar el 2019 pensando en alcanzar las 700.000 unidades, las terminales recortaron la estimación de mercado a un nivel de 540.000 vehículos. De cumplirse, significaría una caída de casi 33% en relación con el 2018.




Esta baja se sumaría a la de 10% del año pasado, tras haber cerrado en 803.000 unidades. Es decir que, luego de haberse esperanzado con llegar al millón de unidades, ahora las empresas pelean por vender la mitad de esa cifra.




Claro que desde las marcas también anticipan retracciones mayores a las que surgen del consenso de la industria.



Por ejemplo, Carlos Zarlenga, presidente de Chevrolet Mercosur, considera que el mercado cerraría en 450.000 unidades en 2019, la peor caída en más de 10 años.



Para los economistas, en este camino, el mercado podría empezar a dar señales de recuperación hacia fines de año, de la mano de una cierta mejora en el margen de los salarios. Sin embargo, para que esto suceda, primero deberá contenerse la inflación sectorial y el tipo de cambio. (Fuente: Iprofesional)

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