San Juan
Jueves 30 de Noviembre de 2017

A punto de irse, dicen que Caballero Vidal casi se puso al día

En Tribunales contaron que en el último mes resolvió la mayoría de las causas que tenía apiladas en su despacho. Mañana deja de ser miembro de la Corte de Justicia.

Cuando falta menos de un día para que deje de ser ministro de la Corte de Justicia, en el segundo piso de Tribunales afirman que Juan Carlos Caballero Vidal quedó prácticamente al día con el trabajo que tenía atrasado. El todavía cortista apuró su salida para evitar un juicio político que lo hubiera dejado sin una jugosa jubilación y en el medio quedaron más de 30 causas que tiene frenadas en su despacho. Una auditoría reveló que hace años que no las toca, pero ahora dicen que resolvió la mayoría.

El mes pasado, Caballero Vidal había sido otra vez motivo de escándalo. Un control interno ordenado por la misma Corte determinó que tienen una pila de procesos judiciales sin resolver en su oficina del edificio 25 de Mayo. Lo peor de todo es que esa situación ha sido una constante en los últimos tiempos. Al punto que en el alto de expedientes hay una buena parte que llegó a sus manos entre los años 2008 y 2010, es decir hace al menos 7 años.

Sus compañeros del máximo tribunal lo citaron a fines de octubre, luego de que se conocieron los resultados de la auditoría, y le requirieron que se ponga al día cuanto antes. Pero las circunstancias cambiaron. Jaqueado por una causa federal en la que está acusado de cometer delitos de lesa humanidad en su época de juez de primera instancia durante la dictadura y un pedido de juicio político en su contra para destituirlo y poder indagarlo, Caballero Vidal dimitió al cargo a partir del 1 de diciembre. Así, no sólo zafó de ser echado sino que también se aseguró una jubilación del 82 por ciento móvil que hubiera perdido con una salida forzada.

Con su retiro definitivo prácticamente consumado, el interrogante son los procesos judiciales que tuvo cajoneados por años y que decenas de personas afectadas esperan que resuelva de una vez por todas. Según dijeron fuentes judiciales, se puso a trabajar con la ayuda de algunos secretarios de la Corte y dictaminó en la mayoría. "De una pila así, la bajó a un poquito", contó un funcionario haciendo señas para graficar la situación de extrema morosidad del inminente ex cortista.

Por ahora, la Corte de Justicia no ha informado oficialmente cuál fue la suerte de esas causas. Pero si fuera como cuentan las fuentes, Caballero Vidal resolvió en apenas un mes lo que no hizo en 9 años. Evidencia suficiente de que su fuerte no era la constricción al trabajo ni el cumplimiento de los deberes básicos de un ministro del máximo órgano judicial de una provincia.

La indignación mayor no fue, tal vez, su extrema morosidad. Más bien fue la insólita justificación que les dio a sus pares cuando le preguntaron por qué tenían tantos expedientes sin resolver y desde hace tantos años. Sin ponerse rojo, explicó que no los pudo atender porque durante 8 años fue presidente del Consejo de la Magistratura. El órgano que lleva adelante los procesos de selección de jueces se reúne cada tanto, no más de un par de horas y los cortistas y abogados litigantes que pasaron por allí no están en situación de profunda morosidad ni tuvieron que cerrar sus estudios particulares por falta de tiempo.

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