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Rusia: un meteorito causó pánico y dejó unas 400 personas heridas

El objeto se precipitó en la región de los montes Urales, causando explosiones y lesiones, tras desintegrarse en las capas bajas de la atmósfera. Mirá el video.

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Un meteorito ha dejado esta madrugada en Rusia más de 400 heridos, entre ellos 10 niños, tras impactar en la región de Cheliábinsk, en los montes Urales, según ha informado el Ministerio del Interior de Rusia. La mayoría sufrieron heridas al romperse los cristales de su casa por el impacto y tres de ellos se encuentran en estado grave. «Requirieron atención médica 474 personas, de las que 14 han sido hospitalizadas», ha informado un portavoz ministerial a la agencia Interfax. En total, se han registrado daños en al menos seis ciudades de esta región, situada a unos 1.500 kilómetros al este de Moscú.

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El meteorito cayó a unos 80 kilómetros de la ciudad de Satka, sobre las 09.20 hora local. Tras la caída del cuerpo celeste se sucedieron fuertes explosiones, que causaron el pánico entre la población, tal y como aseguran testigos presenciales que en un principio creyeron que había estallado un avión en pleno vuelo.

Según científicos consultados por los medios rusos, el meteorito pesaba varias toneladas y varias decenas de metros de longitud. «Era una meteorito bastante grande (...) Los cuerpos de menos de 50 metros se desintegran casi siempre en la atmósfera, y si no se queman en su totalidad, a la Tierra llegan pequeños fragmentos», ha explicado Nikolái Zheleznov, experto del Instituto de Astronomía Aplicada.

Frente a las informaciones de algunos medios, que en un primer momento informaron de que había caído una lluvia de meteoritos sobre los Urales, la portavoz del Ministerio para Situaciones de Emergencia, Elena Smirnij ha aclarado que «no ha sido una lluvia de meteoritos, sino un meteorito que se desintegró en la capas bajas de la atmósfera». Agregó que la onda expansiva provocada por la caída del meteorito fue lo que hizo saltar los cristales «en algunas viviendas de la región». Smirnij añadió que la caída del meteorito no ha influido en los niveles de radiación, que se mantienen dentro de los parámetros habituales para la región. Rosatom, la agencia rusa para la energía atómica, ha informado de que sus instalaciones los Urales no han sufrido daños a consecuencia de la caída del meteorito.

No pasa todos los días

Este bombardeo de meteoritos parece algo excepcional, especialmente porque ha ocurrido el mismo día que se nos acerca un asteroide, el 2012 DA14, a menos de 27.000 km de distancia. Sin embargo, nos caen cosas del cielo constantemente. De forma literal. «El polvo interplanetario cae sobre nuestras cabezas continuamente», explica Alfred Rosenberg, investigador del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC). De hecho, no es infrecuente que piezas de unos pocos centímetros o algo más de un metro lleguen al suelo terrestre. No nos damos cuante porque «tres cuartas partes del planeta son océanos y hay grandes extensiones poco pobladas».

Los asteroides realmente peligrosos –de un kilómetro en adelante-, alcanzan la Tierra en contadas ocasiones. La última vez que cayó un asteroide de unos diez kilómetros de diámetro, hace 65 millones de años, provocó la extinción del Cretácico-Terciario que fue un periodo de extinciones masivas, incluidos los dinosaurios.

Este suceso ha ocurrido el mismo día que se nos aproxima el asteroide 2012 DA14, pero todavía quedan algunas horas hasta su máxima aproximación, a unos 27.000 kilómetros de distancia, por lo que lo más probable que los dos eventos no estén relacionados.

ABC.es/lavozdegalicia