Policiales
Miércoles 24 de Enero de 2018

Realizan una búsqueda de fetos y un niño muerto en el Instituto Próvolo

Un equipo de Gendarmería Nacional rastrilló con escáner y georadares las 4 hectáreas del establecimiento educativo en Mendoza.

Como si no fuera suficiente la Justicia de Mendoza comenzó a buscar bajo tierra las maldades ocultas perpetradas en el Instituto Antonio Próvolo de Carrodilla. El establecimiento educativo, donde los niños sordomudos eran sometidos a abusos sexuales de todo tipo, a manos de personal eclesiástico y de maestranza, comenzó a ser escaneado por personal de Gendarmería Nacional, que trabajará ocho días en el predio buscando desde un sótano hasta los restos de un niño sepultado.

Al vendaval de denuncias de abusos sexuales de todo tipo, en las que se revelaron que niños y adolescentes del Próvolo eran filmados en los baños, atacados en sus habitaciones, e inclusive llevados a "la casita de Dios" para someterlos a sesiones sexuales grupales que incluían severos maltratos, después trascendió que algunas adolescentes podrían haber quedado embarazadas y que habrían sido obligadas a abortar en el establecimiento.

Dos alumnos del Próvolo que dieron su testimonio en la causa judicial, revelaron haber visto fetos guardados en frascos, en un sótano del establecimiento que actualmente no existe y que de existir, estaría oculto bajo otra estructura o cegado bajo tierra.

Esos dichos que se volcaron en la causa dispararon las especulaciones sobre posibles embarazos de alumnas abusadas y la intervención para interrumpirlos.

Aunque no hay pruebas concretas de esa situación. Los abusos sexuales denunciados no han sido referidos por una víctima sino por más de 15, de distintos años y diferentes promociones.

Otro dato inquietante, es el relato de otros tres ex alumnos que refieren la muerte de un niño en el instituto, tras caerse de una pared medianera. Afirman que no supieron nada más de él.

La fiscalía revisó el historial del instituto a través de su documentación y no existe ni denuncia ni procedimiento administrativo por una muerte accidental de un menor.

La especulación de que si murió un niño podría haber sido sepultado en el lugar tomó fuerza al menos como una hipótesis que el fiscal Gustavo Stroppiana necesita que se confirme o se descarte.

Todos estos acontecimientos que se los habría tragado la tierra serán rastreados por los equipos de Gendarmería que, como si se tratara de una tomografía, escudriñarán el suelo del Próvolo.

Sin embargo, la medida judicial que comenzó se solicitó en un primer momento para buscar un objeto común y corriente pero que podía ser importante para la investigación.

El testimonio de una víctima hace más de un año, dio cuenta de una misteriosa caja, que uno de los jardineros enterró en un pozo mientras el padre Nicola Corradi, máxima autoridad del establecimiento, le ordenaba a su lado, cómo hacerlo.

El abogado querellante, Oscar Barrera, representante del ex alumno que dio ese testimonio, explicó a Diario UNO: "Esto empezó con algo puntual, que fue una víctima que declaró que vio a Ojeda enterrando una caja junto a Corradi quien le daba indicaciones. Como entre los secuestros que se hicieron en el instituto se incautó pornografía, fotos, importante cantidad de material fílmico de ese tipo y hasta una gran cantidad de dinero, yo pedí que buscáramos esta caja, ya que de existir podría tener prueba importante para la investigación".

Barrera detalló que "primero se trabajó con una retroexcavadora pero no se encontró nada. Como el suceso referido era anterior al año 2006 la víctima admitió que podía estar confundida porque el predio había cambiado. Entonces se decidió realizar esta medida con equipos especiales de alta tecnología, que nos dirán si hubo movimientos de tierra en algún lugar que justifique excavar y si hay algún elemento enterrado".

El letrado puntualizó que "después ese testimonio, fueron apareciendo otras cosas en las declaraciones. Se habló de abortos, de fetos en frascos, de un sótano, de un chico que se cayó y se murió (surgió a partir de esta primera declaración sobre la caja) y todo esto se buscará en el procedimiento.

Barrera, representante legal de un grupo de víctimas del Próvolo, evaluó que la medida es importante pero admitió que con lo que hay en la investigación es suficiente para ir a un juicio oral y público.
"Esto va a terminar antes de la elevación a juicio. Si encontramos algo la va a reforzar y si no, con lo que tenemos es suficiente", remarcó.

Inclusive descartó que el trabajo de los intérpretes de las víctimas hipoacúsicas sea puesto en duda por un tribunal cuando se llegue al debate oral y público: "Seguro la defensa va a insistir pero creo que el trabajo de los intérpretes es adecuado. Lo que hizo la defensa fue más mediático que jurídico. Ellos usaron ejemplos que yo luego analicé y habían sacado de contexto las respuestas de los intérpretes y claro, así quedaba tergiversado".

Los ojos del escáner y el georadar
Dividiendo el predio en cuadrículas y trabajando centímetro a centímetro el equipo de Gendarmería Nacional integrado por una decena de efectivos observará bajo tierra valiéndose de aparatología de última generación.

Concretamente usarán escáner y georadares para determinar si bajo la superficie hay excavaciones, estructuras ocultas, objetos o cualquier otra cosa que amerite ser buscada.

Ambos sistemas funcionan a partir de un radar con ondas electromagnéticas que van radiografiando la masa de tierra bajo la superficie y que según el equipamiento que se use puede llegar hasta los 60 metros.

Con el escáner los gendarmes podrán rastrillar y ver las imágenes en vivo que le darán pistas de qué hay y si es necesario estudiar lo que detectaron.

Con el georadar podrán estudiar a fondo un elemento ya detectado y establecer a partir de este equipo las dimensiones, la forma y la profundidad a la que está.

Así tienen previsto revisar durante los próximos siete días (comenzaron ayer) las poco más de cuatro hectáreas del predio.

Algunos sectores ya fueron relegados para los últimos días porque no fueron desmalezados o porque están inundados por el riego que tiene la propiedad y que ha estado sin control.

Las zonas con agua no se pueden rastrillar por lo que deberán esperar a que se sequen esos sectores para poder ser revisados.

Cuando concluya la tarea de Gendarmería, se informará al fiscal Stroppiana los sectores marcados que generaron una sospecha fundada por el escaneo y ameritan una tarea mayor.

De ser así, la fiscalía tendrá que ir con el informe correspondiente al juez de Garantías y solicitarle formalmente en una audiencia la autorización para excavar en los puntos marcados. Si el juez autoriza, entonces recién podrán abrir la tierra.