Policiales
Miércoles 14 de Marzo de 2018

Pericias favorecen a la acusada de atropellar y matar al novio

Se conocieron los resultados de las pruebas de visibilidad y velocidad, tras la reconstrucción del hecho en el que falleció el rugbier en San Rafael. Se afirma la hipótesis del accidente

A poco de cerrarse la investigación, sigue mejorando la situación de Julieta Silva (29), imputada por la muerte de su novio Genaro Fortunato (25). Mientras la acusada continúa en prisión domiciliaria a la espera del juicio, los últimas pruebas producidas apoyan su hipótesis de un hecho accidental.

La fiscal Andrea Rossi, a cargo del expediente, recibió ayer el resultado de lo que serían los peritajes finales antes de elevar la causa a juicio. Se trata de estudios que se hicieron en cuanto a la visibilidad que hubo en aquella madrugada en la que ocurrió el hecho, y a la velocidad que Silva circulaba en su auto cuando atropelló y mató al joven jugador de rugby.

Para estas pruebas se presentaron peritos de parte y uno oficial que fue Mario Giambastiani. Este último señaló que "sí se ha visto afectada la luminosidad debido a la lluvia". Cabe recordar que en el momento en que ocurrió todo estaba lloviendo en San Rafael. Los jóvenes habían salido del boliche La Mona tras una discusión. La víctima intentó que Julieta no se vaya en su vehículo y terminó cayéndose contra el asfalto. La mujer recorrió unos metros por calle El Chañaral, hizo una maniobra en "u" para regresar y allí arrolló al muchacho que estaba tendido en el suelo.

En la zona, a unos 11 metros al norte había una luminaria pública en funcionamiento, mientras que a 33 metros hacia en la misma dirección hay otra luminaria que no funcionaba.

"Es posible que pueda producirse deslumbramiento, ya que en condiciones atmosféricas adversas como lluvia, no sólo se reduce la visión sino que la luz de los faros se refleja en el agua y crea una sensación de espejo, que se puede magnificar al ingresar a una zona iluminada artificialmente", detalló el perito oficial.

En noviembre pasado se hizo una reconstrucción del hecho, simulando la lluvia con agua arrojada por los bomberos.

En cuanto a la velocidad al momento del impacto, los peritajes determinaron que Silva conducía su auto Fiat Idea a una velocidad de entre 27 y 30 kilómetros por hora. Es decir, una velocidad baja.

El perito propuesto por la defensa, el ingeniero Osvaldo Gatica, coincidió en todo lo presentado por el oficial, y agregó el problema de astigmatismo que tiene la acusada.

En disidencia se manifestó el ingeniero Lucas López, quien aportó las pruebas para la querella que representa a la familia Fortunato. Sostuvo que la visibilidad era buena, ya que a esas condiciones hay que agregarle las luces bajas y altas del vehículo de Silva.

Fuentes cercanas al caso aseguran que estas fueron las últimas pruebas para incorporar a la causa, por lo que está cercana la elevación a juicio.

La fiscalía había pedido una prorroga de investigación de tres meses, pero el juez Pablo Peñasco habilitó dos.

Silva tiene una doble imputación: homicidio simple con dolo eventual (8 a 25 años de condena efectiva), con la alternativa de un homicidio culposo (2 a 5 años de cumplimiento condicional). Puede llegar al debate con ambas calificaciones, pero será condenada por una.

La primera acusación que recibió fue la de homicidio agravado por el vínculo –tiene pena única de perpetua–, carátula que luego fue descartada. El hecho sucedió el 9 de setiembre del 2017, la mujer estuvo detenida y luego le otorgaron la prisión domiciliaria.