Policiales
Jueves 05 de Abril de 2018

Ladrón linchado: los dos testigos permitieron revelar lo que ocurrió con Cortez en el barrio

El juez imputó a dos personas por homicidio en ocasión de riña y la causa toma su rumbo sin pedidos de excarcelación. Luego de robar el celular, el joven ladrón alcanzó a confesar ante varios testigos que estaba drogado. Faltan testimonios.

/// Por María Eugenia Vega

La causa del ladrón linchado, que se está instruyendo en el 5to Juzgado de Instrucción, a cargo de Benedicto Correa, está tomando su curso progresivo. En los últimos dos días, el magistrado imputó a dos personas (Josué Rodríguez y Carlos Alva) por "homicidio en ocasión de riña" por la muerte de Cristian Cortez. Dos testimonios que desfilaron por el palacio de Tribunales sirvieron para rearmar la historia de lo que ocurrió con el chico en el barrio Güemes.

En principio, los dos acusados mayores de edad (hay un adolescente implicado a cargo de la Justicia de Menores) no sumaron mucho a la investigación. Rodríguez dijo que salió corriendo para atrapar al otro ladrón (el amigo de Cortez, a cargo del Juzgado de Menores) y que no vio cuando "otras personas" le pegaban al chico en la vereda lindante a un local donde habían estado viendo el Boca-River, la noche del miércoles 14 de marzo. Sin embargo, el testimonio de la víctima del celular (cuya identidad se protege) echó por tierra el relato de uno de los imputados.

Este testigo crucial, que había sido damnificado cuando Cortez le arrebató su móvil, contó ante el juez que pudo atrapar al chico agarrándolo de atrás porque estaba intoxicado y no había alcanzado a salir corriendo. Que lo dejó en manos de los dos imputados y del menor detenido; y que luego salió a buscar al otro chico que había participado del arrebato. Mientras tanto, llamó a la policía (hay grabaciones que lo constatan) para pedir ayuda.

Por otra parte, Alva (que fue citado a declarar ayer por la mañana) no quiso decir ni una sola palabra, pero su abstención no sirvió de mucho porque el segundo testigo que se presentó a declarar lo ubica como partícipe de la gresca letal, de hecho le contó a él que lo había golpeado.

Pese a la tremenda paliza que le habían dado a Cortez, el chico se paró y salió caminando. A pocos metros logró hablar con otras personas (testigos que contarán su historia en los próximos días) a quienes les reveló que estaba "empastillado". En ese momento, la víctima del celular llegó con la Policía y reconoció a Cortez. Entonces, el joven fue detenido y trasladado a la seccional donde ingresó, dejó sus datos y se descompensó. El cuerpo uniformado constatará frente al magistrado que el chico no alcanzó a ingresar al calabozo y que comenzó con vómito. También dirán que llamaron a la ambulancia de inmediato y que se concretó el traslado del chico al hospital, donde falleció luego de agonizar, según confiaron altas fuentes policiales. Eso sucederá en los próximos días cuando el juez los llame a su despacho.

Mientras tanto, un dato curioso y preocupante se desprende de todo el embrollo. Es que, la familia duda del accionar policial y quiere iniciar sus propias acciones, pero no hay voz oficial de ello en el juzgado, es decir que nadie se ha constituido en su representación como parte querellante. Desde el Juzgado, desmintieron rotundamente a sanjuan8.com que haya presentaciones por esta causa por parte de alguna litigante, de hecho el expediente ingresó hace dos días y de inmediato comenzaron las indagatorias.

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