Casos Ojeda y Turcumán
Jueves 08 de Marzo de 2018

La súplica que une a Guadalupe Andrada y a Claudia Moya, las mujeres asesinas de sus maridos

Ambas mujeres se quejaron ante el juez Ortiz por el hacinamiento en el que conviven en el Penal. Ambas fueron madres hace muy poco tiempo y ahora se quejan porque aseguran que nos les dan ni leches ni pañales para los niños.

/// Por María Eugenia Vega

Claudia Moya y Guadalupe Andrada tienen mucho en común. No sólo están acusadas de asesinar a sus parejas, sino también han presentado un pedido especial por causa del hacinamiento en el que dicen vivir. Es la segunda vez que piden prisión domiciliaria, primero lo hicieron por su calidad de madres con partos recientes y luego, porque según argumentan no tienen agua, las condiciones de los baños son deplorables, no les entregan pañales ni leche y cuando lo hacen se les echa a perder por no tener heladera.


La impulsión de esta solicitud tiene su base en la presentación de un "Habeas corpus colectivo" presentado por la defensa de Guadalupe Andrada en enero de este año. En la presentación se solicitaba la interrupción de la feria judicial para que se resuelva de inmediato un reclamo por falta de agua en el pabellón de mujeres.



Esta carencia estaba afectando a 70 internas y a 7 menores de 4 años que no tenían agua ni para tomar, ni para bañarse. Lo hacían con una manguera que estaba en el patio y ahora, gracias a Andrada, esa situación cambió. En ese momento, el juez Benito Ortíz ordenó que de inmediato colocaran una bomba de agua para dotar del servicio a la totalidad de las residentes en el Servicio Penitenciario y se resolvió provisoriamente el problema.



Ahora ambas internas insisten con que sus hijos no pueden ser criados en ese contexto desfavorable, donde no tienen buena ventilación, el calor es insoportable y no hay servicios indispensables para la supervivencia. Las reas estaban embarazadas al momento de su detención.



Guadalupe y un cuchillo con su nombre

Gritos y discusiones se pudieron advertir dos días antes de la muerte de Pablo Ojeda en julio de 2017. Según pudo saber sanjuan8.com, hubo testimonios que manifestaron que la mujer lo engañaba y él estaba muy celoso. Sin embargo, la Policía sostiene que el cuchillazo fue a sangre fría.



Esta pareja tenía problemas desde hace mucho tiempo, según contaron los testimonios, y se cree que hubo dos discusiones fuertes antes del desenlace final. El sábado 8 y el domingo 9 protagonizaron una gran disputa: el motivo habría sido un tercero en discordia.


Leé: De asesina a heroína de internas


Moya liquidó un corazón


Claudia Moya fue procesada por matar a su marido Alfredo Turcumán de una puntada en el corazón, luego de haber vivido una relación enfermiza de mucha violencia. Fue el 13 de junio cuando ocurrió el hecho que conmocionó a la provincia.

Al parecer el hombre intentó denunciarla por las reiteradas peleas que terminaban con agresiones físicas, pero la Policía se negó a tomarle la denuncia. De hecho, se burlaron en más de una oportunidad. Moya tuvo familia en la cárcel y la paternidad de esa criatura está en tela de juicio por haberse comprobado que ella lo engañaba.

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