Según la reconstrucción presentada por la UFI Delitos Especiales, el vínculo comenzó el 27 de febrero de 2026, cuando Morán llevó a su hija, de 18 años, a la Clínica Santa Clara por un cuadro de dolor abdominal e inguinal. El médico la atendió y facilitó su teléfono particular para hacer un seguimiento de su evolución.
El 21 de marzo, durante otra atención en el servicio de Urgencias del Hospital Rawson, la joven le habría agradecido al profesional con dos botellas de vino, un abrazo y un beso en la mejilla.
Horas después, siempre según la hipótesis fiscal, el médico recibió un mensaje de Morán en el que lo amenazaba con denunciarlo y exponerlo públicamente por un supuesto intento de abuso si no le entregaba una suma de dinero.
Ese mismo día, el cirujano le transfirió $2.000.000. Sin embargo, la exigencia habría continuado. El 31 de marzo, Morán se presentó junto a un hombre en la clínica privada donde trabajaba el médico y ambos lo habrían increpado para reclamarle más dinero bajo la misma amenaza.
La Fiscalía sostuvo que la mujer llegó a exigirle $30 millones mediante mensajes de WhatsApp. Además, el profesional habría detectado que la imputada y familiares suyos merodeaban reiteradamente su lugar de trabajo, una situación que, según la acusación, lo llevó a modificar sus rutinas por temor a posibles represalias.
Para respaldar la imputación, el Ministerio Público Fiscal presentó conversaciones extraídas del teléfono del denunciante, registros fílmicos, fotografías y constancias bancarias vinculadas con las transferencias.
El abogado querellante Roberto Lucero, representante del médico, sostuvo que la exigencia económica no había cesado y solicitó medidas para impedir el acercamiento y cualquier tipo de comunicación entre la acusada y su cliente.
La defensa, rechazó la acusación y sostuvo que Morán es inocente. También planteó una versión distinta sobre el origen del conflicto, al señalar que existiría un posible episodio de abuso sexual vinculado con un supuesto beso del médico a la joven.
Esa postura forma parte de la controversia planteada en la audiencia y no constituye un hecho probado.
Finalmente, Allende formalizó la investigación por presunta extorsión y concedió los seis meses solicitados por la Fiscalía. Morán continuará en libertad mientras avanza la causa, bajo las condiciones impuestas por la magistrada.