Caso Turcumán
Jueves 08 de Agosto de 2019

Juicio a Moya: la Corte aseguró "no tener mirada patriarcal" por no aplicar la perspectiva de género

Los argumentos de la sala II del Tribunal Superior fueron presentados junto con el fallo de ratificación de sentencia de 15 años a la esposa de Alfredo Turcumán. Los detalles.

/// Por María Eugenia Vega

"La mujer resulta ser la imputada de un delito contra su cónyuge que, no es la víctima merecedora de un amparo especial por su condición de una relación asimétrica de poder y una desigualdad estructural", esta frase corresponde a un fragmento del fallo de la Corte de Justicia que fue fundamentado por la sala II integrada por Humberto Medina Palá, Guillermo De Sanctis y Adriana García Nieto, en el marco de la casación por el juicio contra Claudia Antonella Moya. De esta manera, el máximo Tribunal descartó la posibilidad de dejar libre a la joven por "legítima defensa", tal como había solicitado la parte defensora de la imputada.


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En medio de sus argumentaciones, aseguraron no haber aplicado la perspectiva de género por haber amoldado el caso a la ley que rige. Pese a las políticas de Estado de condenar las formas de violencia contra la mujer sostuvieron "haber tomado las medidas apropiadas a ello. No podría irse más allá de los cánones y sobre la responsabilidad que marca la ley y el derecho sustancial". Además, remarcaron la inexistencia "de la más mínima mirada de tipo patriarcal, discriminatorio o contrario a la perspectiva de género".




En tanto, remarcó que "una genuina valoración con perspectiva de género no equivale ni funciona como un eximente automático de pena ya que al respecto debe aplicarse la sana crítica racional". En este sentido, los cortistas le dedicaron un capítulo a la defensa de Moya quien había planteado la falencia del fallo anterior al no haber advertido la condición de mujer embarazada en el caso de Moya.


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Por su parte, detalló las razones que permiten ratificar los fundamentos de la sala III de la Cámara Penal que condenó a Moya a cumplir 15 años de prisión en el Servicio Penitenciario Provincial. Esto se basó en varios puntos.




Primero, el informe técnico de María Carolina Tamagnini dio cuenta de manera notoria que Moya no revelaba signos o síntomas de algún tipo de opresión o padecimiento tal que hubiese motivado a que una conducta homicida se encontrase justificada. Según el informe que tipeó: "la peritada puede conectarse con sus efectos, apaciguando la ansiedad que daría cuenta de una capacidad adaptativa en los contactos emocionales sin que estos se vuelvan invalidados por una angustia inmanejable...El control sobre los impulsos y sobre la afectividad se presenta conservado, evidenciando de esta manera la capacidad de autodominio, con buenos niveles de ajustes conductuales. De esta manera, el informe tira por tierra cualquier idea que impulse una verdadera causal de justificación.




Las pruebas, para la Justicia, indicaron que "Moya llevó la delantera en la acometida", mientras que Alfredo sólo "atinó" a desplegar una mínima postura defensiva que fue insuficiente. También se comprobó que en los momentos previos "Moya no había sufrido ninguna agresión ilegítima por parte de su esposo. Esto se desprende del informe que presenta el médico legisla Balmaceda quien advirtió "la ausencia de lesiones" en la acusada como prueba "incuestionable".




En tanto, sobre lo que dijo Del Giudice, que actuó sin maldad, que fue instintiva y defensiva, se consideró que "más allá de sus apreciaciones técnicas respecto a la conducta de Claudia Moya y sus rasgos de personalidad de ningún modo se erigen en prueba suficientemente habilitante de la configuración de requisitos tipificados por la ley. Eso quiere decir que las expresiones del médico, teniendo en cuenta el resto de los elementos probatorios, no constituyen las exigencias del material probatorio.




De esta manera, la sala II señaló no advertir un incumplimiento de la ley por parte de los camaristas que llevaron a cabo el proceso penal.




Por último, realizó una aclaración necesaria. "La Corte es una instancia revisora de las sentencias dictadas por tribunales inferiores, pero no es una instancia de mérito originario como atribución propia y esencial de los juzgados y cámaras penales..."No es admisible la deducción de planteos ajenos a los que fueron objeto de debate en la instancia precedente", esto quiere decir que no se analizarán los planteos que no fueron tenidos en cuenta en el juicio.


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