El episodio ocurrió el 3 de octubre, en medio de un enfrentamiento entre dos grupos de vecinos que mantenían conflictos de larga data. La pelea escaló hasta convertirse en una agresión con armas de fuego y terminó con uno de los involucrados herido por un disparo.
Según la reconstrucción presentada por el fiscal José Plaza, uno de los involucrados intervino para defender a su hermano, que estaba siendo agredido durante la pelea. Después de retirarse del lugar, ambos habrían sido perseguidos hasta su vivienda.
Fue entonces cuando uno de los presuntos atacantes habría disparado con un arma de fabricación casera, conocida como tumbera. El proyectil impactó en el pecho del joven, que debió ser trasladado al Hospital Rawson, donde recibió asistencia médica y le extrajeron los perdigones.
La investigación quedó a cargo de la UFI Genérica, que avanzó con la identificación de los sospechosos a partir de las denuncias y los testimonios reunidos. La causa derivó en 12 allanamientos en distintos barrios de Rivadavia y Marquesado, que permitieron detener a cuatro hombres y secuestrar elementos de interés para la investigación.
Entre lo incautado había una tumbera, un teléfono celular, prendas de vestir y un cartucho.
Los imputados son Pablo Nahuel Castro Montaño, de 24 años, y los hermanos Axel Esteban, Jonathan Gabriel y Diego Fabián Paredes Fernández, de 19, 25 y 27 años, respectivamente.
Diego Paredes Fernández, conocido como “Pomelo”, está señalado como el presunto autor del disparo que hirió al joven.
Durante la audiencia, las detenciones fueron declaradas legales y la Fiscalía avanzó con las imputaciones correspondientes. Los cargos incluyen, según la participación atribuida a cada uno, lesiones agravadas por el uso de armas, portación de arma de fuego y amenazas.
Sin embargo, la situación de Axel Paredes Fernández fue diferente. La Fiscalía consideró que, por el momento, no contaba con elementos suficientes para establecer con claridad su intervención en el enfrentamiento. En particular, señaló que no había testimonios que lo ubicaran portando un arma de fuego.
También se tuvo en cuenta que el joven no registraba condenas anteriores. Por esos motivos, recuperó la libertad, aunque continuará vinculado a la investigación.
Para los otros tres imputados, en cambio, el juez dispuso un mes de prisión preventiva, mientras la causa avanza para determinar las responsabilidades individuales en el enfrentamiento que terminó con un joven herido de bala.