Fue así que Molina llegó el pasado 16 de diciembre con dos millones de pesos a Mendoza. Tras realizar algunos papeles viajó con el auto, marca Toyota Etios hasta San Juan. La alegría del nuevo rodado lo llevó a visitar a un amigo para luego irse a dormir la siesta.
El drama se desató cuando despertó y advirtió que el auto no estaba. De inmediato dio aviso a personal policial que constató a través de las cámaras de seguridad ubicadas en el control de San Carlos que el rodado ya no estaba en la provincia.
Fue ahí que comenzó una investigación junto a personal policial de Mendoza que tras una orden de allanamiento se dio con el rodado y la suma de dos millones de pesos. El operativo se dio durante la mañana del martes 27 de diciembre y de acuerdo al parte de Relaciones Policiales tras varias horas de trabajo secuestraron el rodado y el dinero, pero sin dar con el autor material del hecho.
De todos modos, la investigación seguirá su curso en el Tercer Juzgado Correccional.