Policiales
Jueves 05 de Abril de 2018

Estuvo seis horas con el cadáver de su novia en el auto: afirmaron que murió por una sobredosis

Nicolás Martínez, el joven que estuvo detenido tras abandonar sin vida a la adolescente en un hospital, mostró inconsistencias en su declaración y la investigación aún está lejos de concluir.

La muerte de Mariana Sol Bruna (16), la adolescente que fue abandonada sin vida en la entrada del Hospital Español de Bahía Blanca con un cuadro de sobredosis, todavía tiene cabos sueltos. Saber qué pasó exactamente las horas previas y posteriores al fallecimiento de la joven es el principal objetivo de la Justicia para desentrañar el caso. Para ello, fue de gran importancia la declaración de Nicolás Martínez (28) -el hombre que la dejó en el sanatorio y huyó-, quien aportó datos que permitieron reconstruir el hecho. O por lo menos una parte.

Sin embargo, con la recopilación de otros testimonios y las imágenes de las cámaras de seguridad se encontraron inconsistencias en el relato del sospechoso que dejan el caso aún cubierto con un manto de misterio. Según declaró Martínez, cuando Mariana ya estaba desmayada la llevó primero al Hospital Italiano y luego al Penna. En ambos -dijo- tuvo problemas para que la atendieran y por eso decidió llevarla al Español, donde finalmente la dejaría muerta.


"No sabía qué hacer, pensé que iba a reaccionar. Creo que todo eso duró unas dos horas hasta que decidí llevarla al Hospital Italiano y ahí me dijeron que si no tenía obra social debía pagar mil pesos, pero no los tenía. Entonces la llevé al Penna y ahí me comentan que no atendían esa clase de urgencias", declaró el joven de 28 años. Pero al parecer, sus dichos no serían del todo precisos.


Por ejemplo, desde el hospital provincial Penna negaron que Martínez haya llevado allí a la adolescente. Incluso, una hora antes de abandonarla y huir en pleno centro bahiense, una de las cámaras del Centro Único de Monitoreo (CEUM) municipal registró el momento en que su auto Gol Trend blanco circulaba cerca del sanatorio, aunque en ningún momento se ve que ingresa al lugar. Ocurrió exactamente lo mismo en el Italiano, que está a menos de diez cuadras de allí, sobre una de las calles que lleva hasta el Penna. Nunca se lo vio entrar.


Hay dos hechos que son irrefutables en el expediente. El primero es que fue Martínez quien la abandonó muerta. El segundo es que según la data de muerte, Mariana llevaba más de cinco horas sin vida al momento de ser atendida en el Hospital Español. Por eso, analizar las cámaras de seguridad privadas será de gran relevancia para reconstruir el largo recorrido que hizo el sospechoso con el cadáver de la chica en el asiento trasero.


En ese sentido, los investigadores se enfocarán en la zona cercana al departamento de la calle Uruguay al 51, en el barrio Universitario, donde Martínez dijo haberla llevado, a pedido de la chica, para comprar droga, alrededor de las 4 de la mañana del sábado.


En ese inmueble, los vecinos aseguraron que el viernes anterior hubo una fiesta. La fiscalía de Drogas Ilícitas, al allanar el lugar, encontró marihuana y documentación a nombre del docente Sebastián Rodríguez Maidana. Al parecer, el hombre alquilaría el lugar aunque todavía no se pudo corroborar que haya estado la trágica noche en esa vivienda. Mientras avanza la investigación, la Jefatura Regional de Inspección lo separó preventivamente de su cargo de director de la escuela secundaria 339.


A Martínez le secuestraron dos celulares: uno en su auto y otro en su casa de Punta Alta. El teléfono de Mariana, que no estaba entre sus pertenencias cuando llegó al hospital, aún no aparece. Quieren ver qué contactos entre ambos hubo y con terceras personas durante la noche del viernes y la madrugada del sábado.

Fuente: Infobae

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