Crimen por empalamiento
Miércoles 19 de Septiembre de 2018

Escándalo: contaminaron la escena de un asesinato y hay menos chances de resolverlo

Los policías no se dieron cuenta de la lesión mortal que tenía el hombre encontrado en Santa Lucía, a pesar de que era evidente. Al creer que falleció por causas naturales, no se preservó el lugar ni se hicieron pericias que podrían haber sido clave.

El caso del hombre que fue encontrado asesinado el domingo en Santa Lucía reveló una serie de negligencias en la investigación inicial que atentan contra la posibilidad de llegar a la verdad de lo que pasó. El operativo policial y hasta el accionar del juzgado Correccional de turno quedaron en la mira después de que trascendiera que la escena del crimen fue contaminada y que hubo falta de rigor profesional a hora de tomar decisiones. Según fuentes calificadas, por esa misma liviandad es que primero se pensó que la víctima murió por causas naturales y no se tomaron precauciones para recoger pruebas que ayuden a esclarecer el hecho. Un juez pidió sumariar a los uniformados.


Tribunales arde por estas horas. Hay malestar con los efectivos de la Comisaría 29 y con los de Criminalística que llegaron hasta el lugar y no dejan de evaluar al secretario del Juzgado Correccional N° 1, Juan Pablo Ortega, quien dio la orden de levantar el cuerpo sin percatarse que había motivos para pensar que era un crimen y que se debía preservar la escena. Sin embargo, en el entorno del funcionario judicial aseguraron que él grabó la conversación que mantuvo por teléfono con un oficial que fue al lugar del hecho y que ahí queda al descubierto que lo indujeron al error.


Todo comenzó el domingo en la noche, cuando un sobrino de Juan Ramón Escudero lo encontró muerto en su casa. El chico llamó a la Policía, quien al mismo tiempo le dio participación a una médica para que constate si efectivamente el hombre había fallecido.


Al mismo tiempo, los uniformados alertaron a Ortega. Las fuentes contaron que, con el ánimo de saber si se trataba de un crimen o no, el funcionario judicial le preguntó a un oficial si había signos de un robo o desorden en la casa y si el cuerpo tenía síntomas de violencia y ante la respuesta negativa que recibió, entendió que era una muerte por causas naturales y firmó el oficio (ya tenía la firma del juez, porque lo deja firmado cada vez que está de turno para acelerar el proceso) para que se levantara el cuerpo. Y así fue: los efectivos de Criminalística lo hicieron y los trasladaron hasta la morgue, en donde el lunes se comprobó que la víctima hacía sido asesinada a través de un empalamiento.


Otras fuentes consultadas por sanjuan8.com hablaron de la grabación que tiene en su poder Ortega. Aseguraron que el secretario Correccional no sólo recibió un "no" como respuesta sobre un desorden propio de un robo y daños en el cuerpo, sino que también le contestaron que la víctima tenía problemas de presión. Además, afirmaron, en ningún momento le dijeron que el cuerpo estaba tapado con una colcha (se la puso el sobrino que lo encontró), lo que habría impedido que la herida fuera detectada de inmediato.

Leé: creen que el hombre conocía a su agresor

La colcha fue retirada después, en el momento previo a ser trasladado el cuerpo de la víctima. Así todo, revelaron las fuentes, el personal de Criminalística supuestamente no vio ninguna señal que indicara que era un asesinato.


La causa cambió de carátula y de juez, ya que pasó a Martín Heredia, el titular del Juzgado de Instrucción N° 4. La víctima presentaba una lesión muy evidente en el ano, por lo que en Tribunales llama mucho la atención que los policías no la hayan advertido y no se percataran de que estaban ante un posible asesinato que obligaba a activar el protocolo para preservar la escena del crimen y realizar pericias.


Con el resultado de la autopsia en la mano, y al verificar que la lesión en el cuerpo del muerto era perfectamente perceptible a simple vista, el juez Heredia le mandó un escrito al jefe de Policía, Luis Martínez. Le pide que inicie un sumario contra los policías de la Comisaría 29 y los de Criminalística que intervinieron.


Lo más grave de todo es que la escena del asesinato fue contaminada. Es decir, no se trazó un perímetro para proteger la evidencia, entraron y salieron distintas personas, en el momento no se levantaron rastros que podrían ser clave para el caso y no se dispuso una custodia posterior del lugar.


Al parecer, ya es tarde. Si bien Heredia ordenó pericias con luminol, un experimentado abogado penalista dijo que no tiene mucho sentido. Algún elemento que pueda surgir, aseguró, sería objetado por cualquier defensa por no haberse respetado la cadena de custodia y se terminaría cayendo.

Leé: buscan el arma homicida con los perros de Canes

Las esperanzas de resolver el hecho están depositadas ahora en dos frentes. Por un lado, que aparezca algún testigo que haya visto o escuchado algo. Por el otro, un rastro genético que pueda surgir del cuerpo de Escudero.

Comentarios