Policiales
Viernes 06 de Septiembre de 2019

Empresario condenado por atropellar y matar a un nene: las razones del fallo del juez

Ricardo Salvá fue condenado el jueves a 3 años de prisión en suspenso y 7 años de inhabilitación para conducir, luego de protagonizar un siniestro vial que causó la muerte a Kevin Malla en 2013. El juez Juan Pablo Ortega explicó cuáles fueron las pruebas contundentes del caso que lo llevó a dictaminar la sentencia.


Este jueves, el empresario Ricardo Salvá, dueño de la firma El Triunfo, fue condenado por homicidio culposo tras atropellar y matar a Kevin Malla (10) en 2013. La sentencia que resolvió el juez Juan Pablo Ortega, titular del Primer Juzgado Correccional, fue de 3 años de prisión en suspenso y 7 años de inhabilitación para conducir. Tras conocerse el fallo, el magistrado explicó cuáles fueron las pruebas contundentes que resultaron en la condena de Salvá.


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Una acción clave durante las audiencias fue la inspección ocular en el lugar y hora aproximada al hecho, que fue el pasado miércoles, a las 15, en calle Nuche a metros de Ameghino. "Me brindó una mejor claridad de cómo se venían planteando las distintas tesis tanto de Fiscalía como de la defensa, acerca de cómo había sucedido la mecánica del siniestro", explicó el magistrado a Canal 8.

Entre las contundentes pruebas que señalaron a Salvá como responsable del homicidio culposo de Kevin, el magistrado nombró a los denominados "testigos mudos", aquellos rastros e indicios que quedan en el lugar del hecho, que a pesar del paso de los años fueron preservados.


Por otro lado, habló sobre los resultados de la autopsia que "marcó un claro indicio de cómo fue la mecánica del impacto de Malla en el vehículo y luego en el pavimento, un golpe muy violento". Si bien no hubo exceso de la velocidad permitida, aclaró que "la velocidad es precautoria, de acuerdo a las circunstancia del manejo y del caso. Creo que hubo una clara imprudencia y negligencia concomitante en la conducción de Salvá porque él debió verlo al niño. Estoy convencido de que circularon en forma lineal, él se acercó de manera temeraria a la bicicleta del niño y, por algún motivo, lo ve tarde. Salvá manifestó todo el tiempo que el niño apareció intempestivamente. Yo comparto que es un golpe desde atrás hacia adelante, que impacta con la parte delantera derecha de su rodado la rueda trasera de la bicicleta y la criatura cayó 17 metros del posible punto de impacto, referenciado por restos de indicios categóricos como plásticos y micas que salieron del vehículo", destacó.


"Todo esto, analizado desde la lógica, la razón y el sentido común, claramente me indica que no lo vio, que lo debió ver porque es una zona de amplitud de visión absoluta y en un horario (15 horas) de plena luz, además no habían obstáculos a la visión", subrayó el juez.


El abogado querellante aseguró que comenzará a accionar la apelación del fallo en un recurso de Casación.


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