El sacerdote acusado de abuso sexual se entregó en la Central de Policía
Luego que ordenarán su detención, el párroco Walter Bustos se puso a disposición de la Justicia. El testimonio de la víctima fue clave.

/// Gabriela Varas

Pasadas las 22, y luego que la Justicia ordenara su detención, el cura Walter Bustos se entregó, voluntariamente, en la Central de Policía. El religioso llegó acompañado de su abogado, Juan Bautista Bueno, para ponerse a disposición de las autoridades.


Este viernes, por la tarde, la víctima de las vejaciones de Bustos - que hasta hace unos días cumplía sus tareas en la parroquia de Angaco- brindó un testimonio contundente en el Centro ANIVI. El resultado de la excámara Gesell, llevó a que el fiscal Daniel Galvani solicitara al juez subrogante del Segundo de Instrucción, Ricardo Grossi, que emitiera el pedido de detención.



Durante las primeras horas del día, el padre del niño llegó a Tribunales para reafirmar la denuncia contra su excuñado Walter Bustos. Allí brindó algunos detalles de lo que pasaron sus hijos, "Cuando estaba bien era el hombre más bueno, pero cuando tomaba se transformaba en otra persona". En el Palacio de Justicia estuvo acompañado por otro de sus hijos, quien también aseguró que su tío le tocó la cola.



Ante esta situación la Justicia solicitó que la madre del menor (hermana del cura) y dos hermanos de la víctima se presenten en Tribunales a prestar declaración.


La noticia, que se conoció el miércoles, provocó que el Arzobispado de San Juan, por pedido del Jorge Lozano, separe de sus funciones al sacerdote hasta que se esclarezca su situación.