Policiales
Lunes 11 de Junio de 2018

El instigador del crimen del boxeador reconoció su culpabilidad y espera su condena

Carlos Martín Camargo (38) zafó de una posible condena perpetua tras declarar su culpabilidad en el asesinato de Guillermo Romero, ante el juez Juan Carlos Peluc Noguera. Ahora podría obtener una pena de entre 10 y 15 años.

/// Por María Eugenia Vega


Carlos Martín Camargo (38) el único sujeto acusado por ser el instigador del homicidio agravado de Guillermo Romero, el boxeador que fue ultimado en la puerta de su casa en el año 2011, se declaró culpable siete años después del crimen. Lo hizo esta mañana en Tribunales, cuando estaba a punto de ser sometido a un juicio oral que le prometía una condena perpetua, si era declarado culpable. Como toda la evidencia apuntaba en su contra, el sujeto decidió acordar una pena menor, muy inferior a la que podría recibir, y ahora el juez deberá definir si le da entre 10 y 15 años de cárcel.


El procesamiento de Camargo se concretó finalmente en noviembre de 2015, por decisión del juez Maximiliano Blejman (del 4to Juzgado de Instrucción) que trabajó el caso con detenimiento. Cuando dos personas se presentaron en la casa de Guillermo, en Santa Lucía, y lo ultimaron de un disparo, no había evidencia material que hiciera suponer que Camargo era el asesino. Este sospechoso pasó cuatro años prófugo y finalmente, se entregó a la Justicia en julio de ese año, en Mendoza. Aunque hubo varios dedos que lo señalaron como el instigador del asesinato, no había pruebas suficientes para acusarlo directamente. Es que Camargo no estuvo en la escena del crimen según cree la Justicia, pero dio muchos pasos en falso antes de que se consumara la tragedia. El sujeto había lanzado una batería de amenazas de muerte contra el boxeador y ese fue un aliciente para la investigación. Es cierto que, en el lugar del hecho, no estuvo. Su coartada era que había estado visitando a un tío en el Servicio Penitenciario y como había registro de su ingreso en el libro de visitas, pudo zafar por mucho tiempo de la sospecha de su autoría material. Pero si bien Camargo no manipuló el arma mortal, Blejman trabajó en la recopilación de pruebas y testimonios que lo señalaban como el "ideólogo" del homicidio agravado.



"Te queda muy poco", la primera amenaza de muerte que recibió Romero de boca de Camargo, en la puerta de un cumpleaños de quince en 2011. Un mes después, el agresor volvió a lanzar una nueva amenaza ante testigos (vecinos) del barrio Colón. "Te voy a matar con un fierro". Luego, horas antes del crimen, la última advertencia: "Mañana vas a ser boleta". La bronca del supuesto criminal hacia la víctima se había avivado con el tiempo. Una de las hipótesis tiene que ver con un amorío oculto entre la hija del boxeador y uno de los Camargo, que despertó el odio entre las familias. Otras de las razones que se conocieron fue que el boxeador lo había denunciado ante la Policía varias veces por supuesta manipulación y comercialización de estupefacientes en el barrio y por "manosear" a las niñas del lugar. Esto sucedió antes de que dos personas golpearan la puerta de Guillermo Romero y lo asesinaran de un disparo en el pecho a sangre fría.

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