Durante dos años vigiló al asesino de su hija Talía y ahora apura para que comience el juicio
La madre de la joven que fue asesinada en Zonda, cuyo único imputado, era Ángel Morales, menor de edad al momento del hecho, reveló que no le perdió pisada al supuesto femicida mientras estuvo en el Nazario Benavidez. Se dilató el proceso y aún no hay fecha para llevarlo al estrado.

/// Por María Eugenia Vega

Desde que Talía Recabarren (17) fue asesinada, su madre Anabela no descansa. Mira el calendario contando los días que lleva esperando que el presunto asesino, Ángel Morales (expareja de la víctima), sea juzgado por el femicidio y, en el caso de ser condenado, que afronte una dura pena que podría ser la máxima. Mientras tanto, esa sufrida madre reveló que no le pierde pisada a los pasos del que señala como verdugo de su hija; ni a la familia de éste. "Estuve yendo todos los domingos, durante los dos años que pasaron de aquel día en el que mataron a mi hija, para ver si ese desgraciado sigue ahí en el Nazario Benavidez. Quería saber si es verdad que tiene salidas transitorias, pero nunca lo vi salir", confesó. La ansiedad y el hambre de justicia llevaron a la madre de la joven asesinada a empeñar su tiempo para enfrentar finalmente a ese joven que hoy tiene 20 años, a quien ella señala como el brutal agresor de su hija. Aunque no lo ha logrado, cruza los dedos para que el tiempo pase rápido y llegue finalmente el momento del juicio. Anabela quiere la máxima pena para Morales, que vaya al Penal y que no salga más. "Ya todos saben lo que le hizo a mi hija. La violó y la torturó. Yo quiero que pague por eso", asumió. Por cuestiones técnicas, el juicio contra Ángel Morales se ha dilatado y todavía no tiene fecha en el calendario del 1er Juzgado de Menores, pero será pronto (quizás en agosto), eso es un hecho.





Mientras esto sucede, la familia de la joven víctima apunta a que la causa sea investigada en su totalidad. Ellos creen que el único responsable de ese bestial femicidio no fue Morales, sino que tuvo ayuda. "Estoy segura de que hay tres personas que andan sueltas por la calle como si nada y que tuvieron que ver con la muerte de mi hija". Este punto no ha sido revisado en la instrucción que realizó la magistrada María Julia Camus y por eso, la batería de pruebas sólo apunta a un supuesto culpable. "Débora Zamora (una de las voces de este embrollo, quien fue señalada como sospechosa, porque era pareja de Morales) sabe mucho y ha dicho que hay más personas que ayudaron a Ángel. Ahora me pregunto ¿cómo es que sabe tanto?", reflexiona Anabela. A la espera de la fecha del evento que tanto aguarda, la mujer insiste con que el crimen no quedará del todo resuelto porque habrá cabos sueltos. Lo cierto es que hay pruebas contundentes que apuntan a Morales, quien en aquel junio de 2016, era menor de edad, pero ya no lo es. "Para él quiero cadena perpetua, aunque poco creo en la Justicia, pero no se merece a otra cosa por lo que le hizo a mi hija".



El peor día de los Recabarren

Talía fue encontrada a dos kilómetros de su casa en Zonda, precisamente en el kilómetro 26 de la Ruta Provincial N°12. Su cuerpo yacía en un baldío con signos de violencia, estrangulada y con algunos golpes. En un primer momento, la hipótesis principal giró en torno a un supuesto juego sexual que terminó en la asfixia de la joven, pero hubo algo más. Si bien, la versión de Morales fue que no quiso hacerle daño y que la abandonó por miedo, la coartada no fue bien recibida por la Fiscalía en el momento de la instrucción.




El supuesto asesino, Ángel Morales, tenía 17 años al momento del hecho y su juzgamiento fue todo un tema que se prestó a debate. Finalmente se resolvió que el joven iba a quedar internado en el Nazario Benavidez hasta ser sentado en el banquillo de los acusados, en medio de un proceso penal, semejante al que realizan los juzgados de instrucción. Pero quien tendrá el martillo en la mano y dictará sentencia será el juez de Menores, Jorge Toro.




Morales está complicado por una denuncia previa de Violencia de Género, que habría hecho la víctima y por un audio que salió a la luz donde Talía manifiesta su hartazgo con su ex pareja, porque la seguía persiguiendo aunque ellos habían cortado su relación. Ahora enfrentará la pena máxima y la posibilidad de pasar su vida tras las rejas en el Servicio Penitenciario Provincial.