Policiales
Martes 31 de Julio de 2018

Dolor y pedido de justicia en el último adiós a la policía asesinada en Ituzaingó

Lourdes fue baleada en el peaje Quintana mientras esperaba el colectivo que la llevaría hasta Berazategui, en donde vivía. Luego de dispararle en el cuello, los delincuentes solo se llevaron su arma.

Los restos de Lourdes Espíndola, la policía de 25 años que fue baleada cuando tomaba el colectivo en Ituzaingó, son velados con la presencia de sus familiares y un gran número de agentes de Policía Bonaerense. Antes del mediodía, el cuerpo será llevado al cementerio Parque Municipal de Berazategui.

En medio del velatorio, Fernando Altamirano, el esposo de la víctima, nuevamente habló de lo ocurrido. "Voy a trabajar desde el lado de adentro de la policía para ayudar a mis compañeros, a los ciudadanos y para que cambiemos todas estas cosas. En la marcha del 18 (de agosto) vamos a estar y vamos pedir que se legalice que si mataste a una persona, no tenés más derecho", sostuvo.


Asimismo aprovechó para aclarar el entredicho que mantuvo con el jefe de la policía Bonaerense, Fabián Perroni, luego del crimen. "Tuve una charla con el jefe de policía. Aclaramos las cosas sucedidas. Me pidió disculpas, le pedí disculpas. Les pido disculpas también al presidente de la Nación y a la gobernadora de la provincia, María Eugenia Vidal. Había estado caliente todo el día y con bronca", explicó. "Somos humanos, no somos robots. En nuestro trabajo estamos acostumbrados a ver óbitos todo el tiempo y por ese lado nos ponemos un poquito fríos, pero cuando es para uno cambian las cosas", agregó.


Lourdes fue baleada en el peaje Quintana mientras esperaba el colectivo que la llevaría hasta Berazategui, en donde vivía. Luego de dispararle en el cuello, los delincuentes solo se llevaron su arma. Herida y en medio del pánico, la joven logró sacar su celular y enviarle un audio de WhatsApp a su pareja. "Me tiraron un tiro, me tiraron un tiro, me muero, me muero", se la escucha decir desesperada. Un día después, los médicos del Hospital Posadas declararon la muerte cerebral e irreversible y su familia decidió donar los órganos.


Anoche fue detenido el presunto responsable del asesinato. Se trata de Jorge Pablo Di Biasi, un hombre de 37 años con antecedentes penales por portación ilegal de arma de guerra. Durante el procedimiento en su domicilio, la policía encontró una escopeta tumbera, cuyo caño tiene una capacidad para alojar cartuchos 12/70 y en el que se encontró uno de esos proyectiles en su interior. Además, había un revolver Taurus .357 Magnum con cinco cartuchos intactos y una vaina y, por otro lado, se secuestraron otros tres cartuchos de 9 mm.


Infobae

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