El primero de los casos corresponde al legajo fiscal N.º 11882/26, en el que fue condenado Maximiliano Escudero por el delito de robo simple. El hecho ocurrió el 16 de abril, alrededor de las 17:50, cuando el ahora condenado ingresó a una vivienda tras violentar una puerta ventana corrediza.
Del interior sustrajo diversos elementos, entre ellos un televisor, una cafetera, una secadora de pelo, mochilas, prendas de vestir y objetos personales.
La maniobra fue advertida por un vecino, quien dio aviso al 911. A partir de esa alerta, personal policial logró aprehender a Escudero a unos 100 metros del lugar, cuando aún trasladaba los objetos robados. Posteriormente, la víctima reconoció los efectos como propios.
La causa avanzó bajo el Procedimiento Especial de Flagrancia y, tras un acuerdo con la defensa, se resolvió condenarlo a un año y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo. Además, fue declarado reincidente y continuará detenido con prisión preventiva, al tiempo que deberá realizar tratamiento por adicciones en el Servicio Penitenciario Provincial.
El segundo hecho ocurrió en Rivadavia y tuvo como víctimas a dos mujeres que fueron asaltadas en la vía pública durante la madrugada del 23 de abril. Según la investigación, las víctimas se encontraban en una plazoleta del barrio La Plaza cuando fueron sorprendidas por tres hombres.
Durante el ataque, uno de los agresores extrajo un arma tipo pistola, apuntó a una de las mujeres en la cabeza y la golpeó para robarle el celular. A la otra víctima la arrojaron al suelo, le gatillaron sin que el disparo se efectuara y le sustrajeron dinero en efectivo.
Tras el asalto, los delincuentes escaparon en un vehículo, lo que motivó un operativo policial que incluyó persecuciones en distintas zonas. En la huida descartaron un arma que luego fue secuestrada y resultó ser de utilería. Finalmente, los tres fueron detenidos.
Los imputados fueron identificados como Franco Lautaro Heredia, Jorge Nicolás Pizarro Palacios y Kevin Miguel Narváez, quienes enfrentaron cargos por robo agravado por el uso de arma de fuego. En el juicio abreviado, Heredia y Pizarro recibieron una condena de tres años de prisión condicional.
En tanto, Narváez fue condenado a tres años de prisión condicional, pero al revocarse una pena previa se le unificó en una condena única de tres años y tres meses de prisión efectiva. Además, fue declarado reincidente y cumplirá la pena bajo la modalidad de prisión domiciliaria, con controles periódicos.
Ambos casos fueron investigados por la UFI de Flagrancia y reflejan la intervención rápida del sistema judicial ante delitos cometidos en situación de inmediatez.