La orden de captura no estaba vinculada al robo, sino a una causa por tenencia ilegal de arma de fuego. El expediente se originó el 27 de octubre de 2025, durante un allanamiento realizado en el marco de la investigación por la falsa amenaza de bomba que obligó a evacuar el Hospital Rawson el año pasado.
Ese procedimiento no apuntaba contra Luis Romero, sino contra su hermano, Raúl Romero, investigado por las llamadas al 911 con la amenaza. Los investigadores buscaban secuestrar los celulares utilizados para las llamadas, pero durante la requisa encontraron un arma de fuego en condiciones de disparo y sin documentación, lo que derivó en una causa independiente contra Luis.
Por ese hallazgo, Romero estuvo detenido un mes y luego recuperó la libertad. Sin embargo, no se presentó el 3 de julio a la audiencia de control de acusación, instancia en la que la Fiscalía había pedido elevar la causa a juicio. Ante su ausencia, fue declarado en rebeldía y se ordenó su captura.
En la audiencia de este lunes, la Fiscalía remarcó que Romero acumula diez condenas penales de cumplimiento efectivo. Con la nueva resolución, permanecerá alojado en el Servicio Penitenciario Provincial durante los próximos dos meses mientras avanza el proceso.